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miércoles, 6 de noviembre de 2013

LA FORMACIÓN FINANCIERA DE LOS NIÑOS.

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Ya he dicho otras veces cuánto me interesa la formación social de los niños y jóvenes, y mi opinión de cómo la sociedad ha ido paulatinamente abandonando este aspecto fundamental de la persona, centrándose más en los conocimientos intelectuales.

Hace tiempo que tengo en la carpeta de “ver y leer” el texto de “La educación encierra un tesoro”, informe de la Comisión Internacional sobre la Educación para el Siglo XXI, que presidida por Jacques Delors se presentó a la UNESCO en los años 90.

Lo he estado releyendo, y es impresionante ver cómo está de plena actualidad. En estos tiempos que sufrimos, de gran crisis económica mundial, (más o menos manipulada, impulsada o conducida), y con la serie de debates y reflexiones sobre qué nos ha llevado a esta situación, es absolutamente incuestionable que uno de los grandes errores del ser humano es menospreciar la educación en cualquiera de sus vertientes, y en este caso especialmente, la educación financiera en los niños.

La educación encierra un tesoro, de muy recomendable lectura, en su segunda parte describe los pilares de la educación, que concreta en cuatro:
  • Aprender a conocer
  • Aprender a hacer
  • Aprender a convivir
  • Aprender a ser

lo que demuestra que claramente la educación intelectual comienza en la educación personal. Este informe, que desarrolla todos los aspectos posibles que inciden en la formación de la persona, analiza y propone una educación transversal, a lo largo de toda la vida y de cómo han de adaptarse métodos y contenidos a las diferentes etapas del crecimiento.

Esto ha traído a mi memoria, la famosa frase de Ortega y Gasset "el hombre y sus circunstancias", y por asociación de ideas, a mi amigo Juan Casamayor, s.j., que siempre añadía "y lo que el hombre hace con esas circunstancias".

De modo que, una vez que conocemos, hacemos, convivimos, y somos, ¿qué hacemos con lo que poseemos, con lo que materialmente tenemos? Las circunstancias son diversas para cada uno, pero todos debemos hacer algo con ellas, y de nuestra formación dependerá el sentido y la inclinación que les demos.

Así que no puedo estar más de acuerdo con la propuesta sobre el 5º pilar en que debería basarse la educación, que hace María Inés Sarmiento Díaz en su libro "Cómo facilitar el despertar financiero en los niños y niñas: APRENDER A TENER".

En esta sociedad del primer y segundo mundo, consumista y basada en el dinero, es fundamental dedicar un importante espacio de atención a cómo enseñamos a nuestros niños a relacionarse con el dinero. Poco tengo que añadir, más que copiar íntegramente la presentación del libro de María Inés, Psicóloga, en el que hace interesantísimas propuestas destinadas a padres y educadores en este importante aspecto de la vida moderna y que comparto al cien por cien:

Aprender a tener, entendido como el aprendizaje que facilita que las decisiones y los comportamientos asumidos por una persona en relación con los recursos que posee, generen bienestar e incrementen no sólo su calidad de vida, sino la calidad de vida de las personas que la rodean. Aprender a tener dinero, implica tomar decisiones y elegir comportamientos económicos que generen bienestar personal y social.

Los seres humanos recibimos una serie de recursos desde que nacemos hasta que morimos: recursos personales (físicos, mentales, emocionales, espirituales, etc.), recursos naturales, (sociales, institucionales, materiales), etc. y dentro de los recursos materiales está el dinero.

Llama la atención que muchas personas que tienen recursos, por desconocimiento, por descuido o deliberadamente, no los aprovechan, no los valoran e incluso sus acciones provocan su deterioro, destrucción y extinción. Por ejemplo podemos preguntarnos por el número de especies ya extintas o en vía de extinción, por causa de las acciones del hombre que no Sabe Tener. Si las personas no Aprendemos a Tener, difícilmente podremos dejar a las generaciones futuras un mundo mejor que el que recibimos.

El dinero, como recurso, es un instrumento que permite al ser humano satisfacer sus necesidades, al ser cambiado en el presente o en el futuro, por algo que requiere o desea, sea un bien (alimentos, juguetes, herramientas, máquinas, vivienda, etc.) o un servicio (educación, salud, transporte, etc.). Como dicen Cloé y Claudio Madanes “…con dinero podemos comprar tiempo para disfrutar de la belleza, el arte, la compañía de amigos, aventuras... Podemos ayudar a los que amamos y garantizar a nuestros hijos mejores oportunidades... Es un instrumento de justicia con el que podemos reparar el daño que causamos a los demás… También, por dinero, las personas pueden tener problemas: Preocupaciones financieras, sufrimiento, peleas con los seres queridos… El dinero penetra todos los aspectos de la vida humana y hoy es la energía que mueve al mundo”.

Se le ha dado al dinero tal importancia, que muchas personas sacrifican principios y valores para obtenerlo (roban, matan), o lo acumulan sin un propósito de intercambio (tener por tener), o lo utilizan como un medio para expresar poder (el poder de corromper). Problemas de nuestro país como corrupción, pobreza, narcotráfico, violencia, entre otros, se relacionan con individuos que, al no Aprender a Tener, colocan el dinero en un pedestal, lo buscan como un fin más que como un medio y le dan tal valor que terminan siendo controlados por el dinero en lugar de controlarlo ellos.

Aunque el dinero ocupa un lugar importante en el mundo actual, sorprende que a nivel educativo no se dediquen ni el tiempo ni el espacio, para enseñar a los niños y niñas a Aprender a Tener. En la medida en que las entidades educativas y las familias, asuman la formación financiera de manera intencional e integral, orientando a los(as) pequeños(as) para que desarrollen actitudes, valores, conocimientos, y comportamientos financieros prósperos, en esa medida, comenzaremos a sembrar el cambio que permita el día de mañana, contar con adultos financieramente independientes, los cuales administren los recursos propios y ajenos con sabiduría y responsabilidad y quienes le den más importancia a la prosperidad que a la riqueza.

¿Qué aspectos debemos incluir al brindar una educación financiera a los niños y niñas?

Ya se han mencionado algunos aspectos que son importantes de abordar en una educación financiera, entre ellos, las actitudes, los valores y los comportamientos económicos. Además de los anteriores es básico trabajar procesos cognitivos, y un conjunto de conocimientos económicos que les permitan a los niños y niñas comprender conceptos financieros claves.

Las actitudes se aprenden, se forman y pueden modificarse. Se abordan con vivencias afectivas más que mediante métodos racionales basados en el conocimiento. Es importante fomentar actitudes positivas hacia la riqueza y lo financiero y trabajar sobre las actitudes que evitan la prosperidad económica de las personas.

Aprender a Tener implica además de adquirir conocimientos financieros, vivir valores que permitan manejar las finanzas con sabiduría.

Brindar una educación financiera a las personas, desde que nacen, es un proceso gradual que puede generar altos dividendos en el crecimiento económico, en el desarrollo humano y en el bienestar de una familia, de una sociedad y de las naciones. Está en manos de las familias y de las instituciones educativas iniciar este proceso.

(María Inés Sarmiento Díaz es Psicóloga y autora del libro: "Cómo facilitar el despertar financiero en los niños y niñas", Bogotá: Editorial El Manual Moderno, 2005).


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miércoles, 20 de julio de 2011

RESIDENT EVIL, EL MALDITO HUÉSPED VERANIEGO.

Todos, en mayor o menor medida, sabemos de la importancia de respetar el espacio ajeno. Está lo que se llama la distancia mínima de proximidad, que más que nada por intuición, no traspasamos. Cuando lo hacemos, invadimos el espacio personal y la intimidad.

Esa proximidad nos la saltamos en los momentos privados, con las personas muy cercanas. Luego está el espacio en general. Aquel en el que nos situamos físicamente y que se amplía en función de la utilidad a la que se destine. Por ejemplo, la oficina.

Nuestra mesa es nuestro espacio personal, nuestra responsabilidad. Sin entrar en la importancia que su imagen puede tener para la nuestra, me centro en ella como objeto de nuestro uso. La tenemos como nos parece conveniente, y el que alguien llegue y se permita la libertad de apartar algo sin nuestro permiso nos violenta. Es como si nos dieran un empujón. Mover una torre de carpetas para apoyar la que el otro trae, o su bolso, o algún objeto ajeno a nosotros, nos incomoda. Que la usen para alguna actividad particular, como abrir su maletín, dossier, o archivar, ya nos toca las narices.

Hay grados de invasión y en función de nuestra forma de ser los aplicamos en cada situación y nos afecta más o menos. Luego está lo más personal, que es la casa propia. Ser un buen invitado es algo muy, muy difícil. Requiere de una sensibilidad activa, de una observación discreta, de un sentido elevado del respeto.

Cuando invitamos (o se nos autoinvitan) a nuestra casa con motivos varios, se puede olvidar fácilmente que lo que para el otro es un viaje o visita de ocio y vacaciones, para el dueño de la casa es un aumento de trabajo y entrenamiento en la tolerancia. La visita pesada, que nunca ve el momento de irse aunque sepa que sus vacaciones no se extienden a los dueños de la casa que madrugan al día siguiente para trabajar... es una tortura desesperante que lucha a brazo partido con nuestra educación, mesura y paciencia.

Mi madre decía a propósito de esto eso de "Voy a sacar las escrituras de la casa... si es tuya, me voy yo, y si es mía te vas tú"... o eso otro de "Vamos a acostarnos que esta gente querrá irse"...

Un buen invitado, o huésped, independientemente de la confianza o la proximidad que tengamos con él (da igual si es tu amigo, tu madre o tu hermano), tiene muy claro que es acogido con ternura extrema pero sabe perfectamente que no está en sus campos de algodón. Por lo tanto, ha de tener en cuenta los hábitos de esa casa que no es la suya, ha de ser receptivo a las costumbres y sobre todo, no perder de vista que está consumiendo recursos ajenos. Pongo ejemplos sencillos que pueden resultar desquiciantes para el anfitrión: 
  • Encontrar los geles del baño destapados.
  • Encontrar el jabón fuera de la jabonera.
  • Encontrar la toalla húmeda hecha un gurruño.
  • Encontrar la chapita del botellín y el abridor sobre la encimera de la cocina.
  • Encontrar objetos diversos dispersos por la casa, y peor aún si son rompibles.
  • Encontrar las luces innecesariamente encendidas.
  • No encontrar la botella de agua, que tú la quieres fresca, dentro de la nevera.
  • Abrir y cerrar las puertas de forma ruidosa.
  • Apoderarse del mando de la televisión.
  • Cruzarse en el sofá ocupándolo casi todo.
  • No colaborar en las tareas domésticas.
  • Pedir menú a la carta y no aportar los alimentos.
En fin... una serie de pequeñas cosas que, cuando se prolongan más de dos días, se hacen insufribles por mucho que quieras a la persona. A los adultos nos pasa mucho. Nos volvemos muy celosos de nuestro espacio, y aunque generosamente estemos dispuestos a compartirlo, en nuestro interior lo hacemos con la esperanza, en este caso la mayoría de las veces infantil, de que el otro verá y hará las cosas como nosotros lo haríamos.

En estos tiempos de visitas e intercambios veraniegos, un repasillo a las actitudes propias y ajenas como invitado y/o anfitrión no estaría de más, y por supuesto, que las repasáramos con los pequeños de la casa, que son elementos fundamentales para que esa visita nos deje un buen regusto y el deseo de repetirla.

martes, 31 de mayo de 2011

¿ETIQUETA PLAYERA?



Pues sí, existe. La playa es un lugar público, compartido, y por ende de convivencia. Por ello no hay ninguna razón para pensar que no se deba tener en cuenta la aplicación de las mínimas normas de cortesía.

La señora que nos planta la silla encima de una esquina de nuestra toalla; el señor que llega a las tantas y se coloca en primera fila, clavando la sombrilla en la orilla para tener los pies fresquitos impidiendo el paso cómodo a los paseantes; el niño que se sienta junto a nuestra cabeza para hacer en la arena el hoyo más grande nunca visto; los chavales forofos de Lady Gaga que no traen toalla pero sí un fantástico equipo de música con el que nos regalan los oídos (a nosotros y al resto de los 5 kms. de playa); la familia que instala su toldo de 4x8 con barbacoa incluida; el señor del puro que se pone a nuestro barlovento; los niños que juegan al fútbol cerca de mami para que ésta esté tranquila y resulta que el punto de foco de mami está justo a nuestro lado; el papá que con tesón intenta levantar esa cometa que nos peina el flequillo continua y peligrosamente… etc.etc.

Son situaciones incómodas que todos hemos vivido alguna vez. De una manera u otra, y cada uno a su estilo, visita la playa con la intención de relajarse y disfrutar. Y esto, como en cualquier ámbito del ocio, no tiene porqué convertirse en un suplicio para los demás.

Tal vez al ser un espacio amplio, diáfano, donde el calorcito y el agua invita a explayarse, se propicie una excesiva relajación en el comportamiento. Hagamos un repaso de las actitudes más importantes, aplicadas a esta maravilla de la naturaleza que es la playa:

Respetemos las normas de seguridad, las banderas, las instrucciones del personal de vigilancia, y aprovechemos para enseñárselas a los niños, si los tenemos.

Los niños pequeños pueden despistarse en un segundo. Pongámosles una pulserita con nuestro número de móvil y aleccionémosles respecto a quién deben pedir ayuda si se pierden y sobre lo que deben o no deben hacer.

Hay una diferencia entre sombrilla de playa, toldo discreto y el montaje de un campamento chabolista.

Tener los objetos personales lo más recogidos posible es bastante aconsejable si no queremos dar la impresión de que nos las han dejado caer desde un helicóptero.

Como en cualquier otro lugar donde estemos, no se ha de notar nuestra presencia al marcharnos. Cuidar la higiene y la limpieza del entorno es el primer signo de educación ciudadana.

Los auriculares son una técnica muy práctica para escuchar la radio o la música que nos gusta, sin obligar a compartirla con los de alrededor.

A la playa no pueden llevarse animales. Es conveniente asegurarse de esta normativa en cada ciudad, pues los ayuntamientos regulan este tipo de cuestiones y otras que atañen al uso y disfrute de los espacios públicos.

La orilla es de todos. Si queremos jugar a las palas, al balón, o al pilla-pilla, mejor hacerlo unos metros dentro del agua o al final de la zona de arena, donde ya no haya gente.

Si tenemos niños, hemos de intentar llevarlos a playas donde la presencia familiar sea lo habitual, no sólo para no molestar innecesariamente sino también, y de forma prioritaria, para que los pequeños estén a gusto y se lo pasen bien en un entorno acorde a sus necesidades.

Gritar a los niños sin movernos de la toalla alimentará los instintos asesinos de nuestros vecinos, si es que no les sobreviene un infarto fulminante ante el imprevisto “¡¡¡¡¡¡¡ deja de tirarle agua a tu hermano o no te traigo nunca más!!!!.

Los instintos psicópatas aumentarán proporcionalmente al número de repeticiones de ese grito… De modo que es mejor acercase a los niños y hablarles de modo adecuado y todo lo tajantemente que se necesite.

Los abusos infantiles en el uso de artilugios playeros han de ser vigilados y controlados por los padres, pues una cosa es compartir con otros niños los juegos y otra muy distinta ocupar varios metros cuadrados de forma invasiva y desordenada. Y si los artilugios playeros son de otro niño y a éste no le viene bien compartirlos, hay que respetarlo y no alterar la paciencia de los papás del posesivo. Al fin y al cabo, los juguetes son suyos ¿no?.

Extrapolar nuestros conflictos familiares a la población playera es un espectáculo ridículo y patético, que por supuesto no interesa lo más mínimo a nadie.

En algunas playas hay WC públicos, pero en la mayoría no. Lo que se haga en el agua, si nadie lo detecta será cuestión de escrupulosidad y educación individual. Pero lo que se haga en la arena, o en las dunas cercanas, afectará inevitablemente a todos. No es agradable explorar un espacio lleno de minas.

Las tablas de windsurf, kayak, canoas, patinetes, etc., debemos usarlos en los espacios delimitados para ello. Entrar y salir del agua con estos elementos en lugares no señalados puede provocar accidentes peligrosos.

La toalla se sacude lejos de las personas, y siempre que sea posible, a sotavento de ellas. A nadie le gusta que se le llenen los ojos de arena, y tampoco masticar un bocadillo crujiente…

Las muestras excesivas de cariño entre las parejas pueden derivar en imágenes y situaciones embarazosas. Seguro que se puede esperar a llegar a un lugar privado.

Han de evitarse las miradas descaradas hacia cuerpos esculturales, sobredimensionados, en top less, o que presenten cualquier tipo de elemento llamativo sea de carácter corporal o de vestuario.

Hay que aleccionar a los niños sobre lo inapropiado de gritar y señalar al señor gordísimo con tanga de tigre que pasea por la orilla.

En el chiringuito nos podemos permitir pequeñas licencias a la hora de sentarnos a degustar las sardinas y la caña, pero estaría bien evitar el desnudo, salvo que el chiringuito esté en la misma playa.

En resumen, intentar guardar las normas de cortesía habituales es un principio fundamental para que todos disfrutemos y podamos volver a casa con la impresión de haber saboreado un magnífico y relajante día al aire libre, y no con el ceño fruncido y el propósito de no volver nunca más a esa tortura.

domingo, 15 de mayo de 2011

PROTOCOLO Y EDUCACIÓN SOCIAL PARA JÓVENES.

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Aquí están los jóvenes con los que hemos compartido toda una semana de protocolo social. Han demostrado mucho interés en aprender, porque son conscientes de cómo puede ser útil esta vertiente de la vida de cara a su futuro, y de cómo el desarrollo de sus habilidades sociales y el perfeccionamiento y ampliación de sus recursos personales, resultan un elemento altamente positivo en la mejora de sus relaciones y en el futuro cercano, también en el mundo laboral.




Mis felicitaciones para ellos y para el Colegio Ángel de la Guarda por la educación cuidada y llena de valores que les imparten. Y un abrazo, son magníficos.



jueves, 28 de abril de 2011

BRINDAR EN UNA PRIMERA COMUNIÓN.


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Buenas noches. Puede que mi pregunta sea un poco rara, espero que pueda darme una respuesta. Mi hijo hace la primera comunión el mes que viene, y hemos preparado una comida en un restaurante para después de la iglesia. La pregunta es si se brinda en una primera comunión, quién lo tiene que hacer y como hay muchos niños, con qué bebida debe hacerse para que ellos puedan participar. Gracias.

Hola. Su pregunta no es rara, no se preocupe. Yo diría que responde a su ánimo de que todo salga lo mejor posible.

En una celebración con niños, donde ellos son los protagonistas, no es imprescindible hacer un brindis. No sé si comparten mesas con los adultos, o si se les ha colocado a parte. De una manera u otra, lo que es raro es que los niños aguanten sentados hasta el momento del brindis, por lo que probablemente, en ese momento sólo se encuentren presentes los adultos mientras ellos andan ya jugando por ahí.

Si quiere usted hacer un brindis, cuando se presente la tarta y los niños acuden de nuevo, no se caliente la cabeza. Los adultos brindarán con cava, y a los niños, o no brindan, o se les invita a que lo hagan con refrescos. No es un momento "formal", sino de compartir en familia y celebrar un momento de fe. Si se animan a hacerlo, normalmente el padrino o madrina o del niño, pues recuerde que esta figura tiene el sentido de acompañar al niño, desde su bautizo, en el camino de la fe, pida  al comulgante que responda a su brindis, y el hecho le dará un aire tierno y divertido a la celebración.

Saludos.

jueves, 24 de febrero de 2011

LA PRIMERA COMUNIÓN, LA ARMADA Y LA BARCA DE PEDRO.

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Hace unos días me preguntaron sobre el traje de primera comunión de los niños y sobre cómo es más adecuado celebrar el acontecimiento. Me preguntaban si en el traje de Capitán de Fragata, los zapatos debían ser azul marino o beig, y qué había que hacer con los calcetines. En todo caso, recordemos que en cuanto al vestuario masculino y sea cual sea el “rango militar” del niño, los calcetines siempre han de ser del mismo color que los zapatos. 


Lo curioso de esta consulta, es darnos cuenta de que por inercia, tradición o costumbre vistamos a nuestros niños con determinados trajes sin saber exactamente el porqué. En este caso la mamá no sabía por qué quería vestir al niño de Capitán de Fragata, máxime cuando no existía ninguna vinculación con el ejercicio militar en su familia. Sencillamente, opinaba que “porque así se hace siempre, y me gusta más que el de marinero raso”.

Pero, aparte de preguntarnos por la divisa militar que preferimos, nos queda la incógnita del porqué de la elección de determinado ejército. ¿De dónde viene la costumbre de vestir a los niños de marinero en su primera comunión? ¿Por qué no de Capitán General del Ejército de Tierra o de Comandante del Ejército del Aire?.

Los fundamentos del protocolo deben estar siempre presentes en las decisiones que tomamos, porque son las razones y argumentos que nos ayudan a entender la mayor parte del comportamiento humano y de sus tradiciones.

Básicamente, vestir a los  niños de marinero, es una tradición española por supuesto vinculada a la religión católica. La explicación, si bien no es muy conocida, sí que es bastante lógica.

domingo, 13 de febrero de 2011

A PARTIR DE MAÑANA Y HASTA EL JUEVES 17 DE FEBRERO, EVENTO Y GESTIÓN COMPARTIRÁ LA SEMANA CON LOS PADRES Y PROFESORES DEL COLEGIO ÁNGEL DE LA GUARDA.

Desde hace varios años, Evento y Gestión imparte cursos de Protocolo Social a los niños de 5º de Primaria y de 4º de ESO del Colegio Ángel de la Guarda, en Alicante, a través de sus programas "Comer bien, no es comer mejor" y "Elige tus diferencias".

Mañana lunes, 14 de febrero y hasta el jueves 17, comenzamos una nueva experiencia: Junto a padres y educadores pasaremos unas horas haciendo un recorrido por el protocolo social, las habilidades sociales y la imagen personal.

Trabajar de forma integral la educación de los niños pasa por la participación activa de quienes forman parte de su círculo inmediato, y es una aspiración profesional que por fin se materializa.

Todos, desde un mismo punto de partida, trabajamos por revalorizar y traer de nuevo a la actualidad lo que realmente da valor añadido a una persona, que es, sin duda, la recuperación de los valores personales en el trato social y en la relación con los demás, único modo de construir una sociedad positiva. 

El saber ser, saber estar y saber dar, es hoy, más que nunca, una necesidad fundamental para nuestro hijos, y en esa tarea debemos comprometernos. El AMPA y la dirección del Ángel de la Guarda es un ejemplo de ello.

jueves, 27 de enero de 2011

CURSO DE PROTOCOLO SOCIAL PARA PADRES Y EDUCADORES EN EL CENTRO ESCOLAR ÁNGEL DE LA GUARDA.




Entre el 14 y el 17 de febrero próximos, Evento y Gestión impartirá un Curso de Protocolo Social a los padres y educadores del Colegio Ángel de la Guarda, de Alicante.


El Curso se enmarca en la continuidad y consolidación de la colaboración entre EyG y el Centro Escolar, que comenzó hace varios años a través de la impartición de los Cursos de Educación Social para niños y jóvenes, Comer Bien No Es Comer Mejor, y Elige tus Diferencias. Éste último, dirigido a alumnos de 4º de ESO, tendrá lugar la semana del 9 de mayo próximo.

lunes, 24 de enero de 2011

PROTOCOLO: INCONGRUENCIAS Y CONTRADICCIONES.


Resulta que el protocolo nos agobia, nos aburre, nos martiriza, nos encorseta, nos presiona, nos incomoda, nos desespera. Frases como el protocolo es para pijos ricos es algo habitual que escucho ya, a estas alturas, con el mismo aburrimiento que me produce Carmen Lomana. Pero que nadie piense que esta señora es así de envarada por practicar exhaustivamente las cuadriculadas normas del protocolo que la obligan a parecer que se ha tragado un cazo. Bañado en oro, seguramente, pero cazo al fin y al cabo. Pues no, su rigidez y plana expresividad se deben a otras cosas que tienen más que ver con cuestiones de cirugías y bisturís.

El caso es que al decir que el protocolo es para pijos ricos, en realidad quiero pensar que lo que subyace es que erróneamente, relacionan el protocolo con la cursilería, con el engolamiento y con el querer aparentar un estilo o elegancia, que al no existir realmente, acaba resultando patético y ridículo.

Otra asociación errónea llega de atribuir al protocolo una conexión inquebrantable con el lujo y la ostentación. 

Ambas cosas son absolutamente falsas. Cursi es aquel que quiere aparentar lo que no es. Cursi es aquel que adopta de forma artificial expresiones, gestos o comportamientos que de ninguna manera tiene integrados. Es el dedo meñique alzado, la confusión del bacalao con el bacalado. Creo que todos sabemos a qué me refiero.

Y ciertamente, si el desdén, y a veces incluso desprecio y sorna, que muestran algunas personas cuando se refieren al protocolo, estuviera basado en un conocimiento real de lo que están hablando, no me explico cómo no le ponen una querella al protocolo por amargarles la vida. Y otra a Carmen Lomana por querer convencer a chonis, poligoneras,  frikis y a tí y a mí, que naturalmente no somos nada de eso, de que sólo se puede ser exquisitamente educada si tus zapatos te han costado más de 600 €.

Si estas personas tuvieran, al menos, la inquietud de mirar la definición de protocolo que da la Real Academia de la Lengua, se le aclararían algunas cosas fundamentales. Básicamente, el protocolo no tiene que ver con la educación, sino con el orden. 

Ordenar las cosas de la vida para que se desarrollen de la forma más eficaz y sencilla posible, y alcanzando el mejor resultado en función de para qué han sido ordenadas. Esto es protocolo. Protocolizan los notarios, los médicos, las naciones... con el fin de ponerse de acuerdo en el mejor procedimiento para conseguir un resultado óptimo. Y protocolizan los organizadores de eventos, de ceremonias, de congresos... protocolizas tú cuando siendo maestro decides en qué orden van a colocarse los niños para entrar a clase, y protocolizas también cuando organizas tus actividades de la semana. Y nos hemos inventado algo que se llama "social" porque el protocolo inicialmente solo contemplaba actuaciones de carácter institucional y muy formal.

Así que, dedicarse al protocolo, no significa pasarse el día dando manotazos a la gente porque no coja bien la cuchara. A eso, y sin dar manotazos, se le llama Educación Social. Digamos que es aplicar los fundamentos básicos de las relaciones humanas partiendo de las características propias del entorno. La educación, la cortesía, la amabilidad, la empatía, el respeto, la paciencia, la templanza... son cualidades que facilitan el trato y hacen la vida mucho más agradable para todos. Y eso, no implica solo el usar bien los cubiertos, o saber presentarse en una reunión, o saber expresarse con naturalidad. También implica, y muchísimo más, una cualidad escasa: la humildad. 

Haz este experimento: pregunta a 3 personas de tu alrededor si le dan importancia a comportarse adecuadamente, a los modales y a la cortesía. Pregúntales después si creen que esas actitudes, al ser practicadas, les benefician o perjudican. 

Me atrevo a afirmar que todas dirían "" rotundamente y sin vacilar. Y ahora hazles la última pregunta: ¿Crees necesario formarte en ello?. Y aquí viene la cara de sorpresa y la dubitación. Pues esta es la incongruencia y la contradicción. Resulta que considerando estas cualidades como fundamentales para nuestro desarrollo integral como personas y trabajadores, dudamos sobre si hemos de perfeccionarlas. 

¡Cuántas caras de sorpresa he visto al descubrir cuál es la forma correcta de hacer una presentación o de estrechar la mano! ¡Y cuántas veces he oído decir ¿no tiene padres ese maleducado?!

Y aquí estamos dedicando más horas al inglés, a la informática, al paddel, al futbito, o a la inteligencia emocional, y quejándonos de la pérdida de valores y de la desidia, indiferencia o agresividad en la que parece que se mueven nuestros niños y jóvenes.

Pues bien, yo creo que estoy en una de las últimas generaciones encontradas, que creció con límites y esfuerzo personal, que aprendió el valor de las cosas y lo que cuesta alcanzarlas, y sin ninguna dificultad para diferenciar el bien del mal. Tras la mía, como parece que la evolución de la sociedad lo atestigua, han llegado las generaciones perdidas, en las que nos hemos ido degradando hasta llegar a los límites insostenibles en los que los seres humanos comenzamos a echar de menos lo que perdimos. Es decir, lo que acabo de decir entre "que creció con límites" y "el bien y el mal".

Así que esperemos que por la propia naturaleza del ser humano, que se inventa los cubiertos para demostrar su evolución pero que hoy día certeramente los desecha para degustar el jamón serrano y recordar el placer de comer con las manos, estemos en el punto en el que comenzamos a avanzar hacia el pasado, con la inteligencia suficiente para recuperar lo que nos fue bien y nos hizo mejores personas. 

E insisto, me querellaré por insultos a mi inteligencia como vuelva a oír lo de pijos ricos.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

FORMAS ORIGINALES DE PRESENTAR LAS UVAS EN NOCHEVIEJA.


Ya sabemos que hoy en día las venden en botes, tarrinas, bolsitas de celofán... pero una atención con nuestros invitados es personalizar la presentación de las uvas. Os he recopilado una serie de fotografías que hablan por sí solas, y que aportan un buen punto de originalidad a la hora de presentar las uvas en la mesa.

Otra cuestión es el problema que las pepitas representan para algunas personas, sobre todo si las uvas son de buen tamaño. Sobre la piel, si no gusta, no queda más remedio que pelarlas con paciencia, si es que sabemos de antemano que a alguno de nuestros invitados no le gusta.

En el caso de los niños nos ahorraremos algún susto si se las damos despepitadas y peladas. Aquí tenéis un truco para quitar las semillas de forma rápida y fácil.

Y aquí tenéis las fotografías, que no necesitan comentarios. Además, estoy segura de que, después de ver las fotografías, se os ocurrirán sin duda otras formas originales y divertidas, a la par que elegantes, de ofrecer esta fruta tan tradicional en Nochevieja.

Brochetas con color a elegir.


Romboidales bicolores.


Espolvoreadas con oro, la combinación perfecta a falta del cava.


En recipientes especiales.


Simulando erizos, pinchadas de una en una y con posibilidad de elegir color.


Ramillete de calas bicolor.


Para los valientes: maceradas en licor de cerezas y bañadas en cava.


Con unas hojitas de perejil o hierbabuena, simulando un racimo.


Brochetas frutales bicolores, de 6 en 6.



Para los golosos, bañadas en chocolate en su propio racimo.


Más sobre la Navidad y el Año Nuevo:

Sentar a los invitados en las ocasiones especiales.
Servir el menú con el orden correcto.
Elegir el menú.
Cómo acertar con los regalos.
Trucos que ayudan en las celebraciones especiales.
La mesa de los niños en Navidad.
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Consideraciones sobre los regalos.
La Nochevieja y el Año Nuevo.
El Roscón de Reyes.
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Looks festivos de maquillaje, ideales para Nochevieja.
Vídeos relacionados.
Las uvas, el rojo, otras cosas y el Año Nuevo.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Cómo despepitar las uvas de fin de año.

He aquí un truco sencillo y rápido para librarnos de las semillas, de tener que masticarlas, o de que los niños se nieguen a comerlas por este motivo.

Para despepitar las uvas con facilidad, y lo que es más importante, sin que se rompan o queden abiertas de forma considerable, utilizaremos un clip de los que utilizamos para agrupar folios, mejor si es labiado. Lo desharemos por uno de sus lados, dejando un alambre más o menos largo dependiendo de la longitud del clip. Con el otro extremo, pinzaremos ligeramente la uva, y con la parte redondeada, substraeremos las pepitas que irán saliendo de una en una.

De este modo vaciaremos facilmente el interior sin dejar mayor abertura que el diámetro necesario para que salgan las pepitas del grano de uva y nadie podrá quejarse del inconveniente.

sábado, 11 de diciembre de 2010

El messenger, el chat, las redes sociales, los foros.

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Existen dos modalidades de chats:

1.  Los chats que se mantienen entre amigos y parientes, una forma de comunicación que es positiva.
2. El que se entra en comunicación con extraños, dado que la persona que está al otro lado no es conocida.

Esto último puede poner gravemente en riesgo nuestra privacidad, pues el anonimato que proporciona una conversación sin tener delante a la otra persona, puede hacernos caer en confidencias que no haríamos personalmente. Conocer a una persona nos lleva meses, y considerarla realmente amiga y por lo tanto digna de tener determinada información sobre nosotros, tal vez aún más.

Por ello, es importantísimo no perder de vista esto, pues desgraciadamente sabemos que existen individuos dispuestos a todo por conseguir unos objetivos dañinos para nosotros. Esto es doblemente grave si pensamos en los niños y jóvenes.

Unas recomendaciones a éstos últimos sobre el derecho y el deber que tienen de salvaguardar su privacidad es absolutamente necesario para protegerles de los peligros de internet.

En cuanto al correo electrónico, deben evitar cualquier referencia personal, como su nombre, sexo, ciudad, año de nacimiento (de uso muy común en los más jóvenes) que pueden servir de pistas para indeseables. Del mismo modo, no deben dar su dirección electrónica sin ton ni son.

Otras cuestiones a tener en cuenta a la hora de participar en los chats, son


1.    Evitar ironías o sarcasmos, especialmente si la otra persona pertenece a una cultura diferente.
2.    No utilizar un emoticono en cada frase; se cae fácilmente en la exageración.
3.    Una pregunta absurda tendrá respuestas doblemente absurdas. Si se quiere iniciar una conversación, es preferible proponer un tema de discusión concreto y esperar la reacción del canal.
4.    No debe añadirse el nombre de una persona a la lista de usuarios o de grupos sin contar con su permiso.
5.    No agobie al interlocutor con ráfagas de mensajes. No todo el mundo se toma o tiene el mismo tiempo para contestar.
6.    Si no puede atender mensajes en ese momento, cambia el estado a "no disponible".
7.    Si no es realmente necesario o goza de una gran amistad, no aborde inmediatamente a quien se incorpora al chat sin darle tiempo a situarse en el espacio-tiempo.
8.    No critique la forma de escribir o las faltas de ortografía del otro; si bien hay que procurar escribir con corrección, también es cierto que el medio propicia los errores debido a la rapidez de la escritura.

En cuanto a los foros, normalmente temáticos, suelen tener sus normas de comportamiento impuestas por su administrador. Sin embargo, poco puede hacerse con quienes utilizan determinadas prácticas como creación de múltiples perfiles, sobre todo si son para molestar (trolls).

El administrador impone las sanciones que le parezcan oportunas y que pueden llegar hasta el baneo o la expulsión.

El foro tiene un elemento añadido, y es que lo que escribimos es leído por cientos de personas.

Antes de participar en un foro, es conveniente observarlo durante un tiempo para familiarizarse con su funcionamiento, la tipología de personas que intervienen, y asegurarse de que su estilo es acorde a lo que esperamos. Para eso están los FAQ (Frequently Asked Questions o preguntas más frecuentes), y si nos queda alguna duda, investigaremos si en el foro ya existe un apartado para plantear esas cuestiones, que desde luego, deben exponerse siempre desde la humildad y la paciencia, porque lo más probable es que ya haya sido respondido otras veces y su resolución sea mucho más sencilla de lo que nos parece.

Las normas de escritura vienen a ser las mismas que para el correo electrónico o el chat. Nos aseguraremos de que nuestra respuesta es coherente con las anteriores, pues a veces mientras contestamos al posteador 1 se nos adelantaron otros, y nuestra respuesta puede quedar incoherente.

En caso de recibir un mensaje insultante o amenazador por cualquier motivo, no se debe responder inmediatamente, sino contactar con el administrador o moderador para que tome las medidas oportunas.

Las reiteraciones, las explicaciones inacabables, las afirmaciones categóricas, la insolencia… son actitudes y prácticas totalmente censurables en un foro.

No deben criticarse las opiniones de otros, ni creerse en posesión de la verdad.  Del mismo modo, hay que ser cuidadoso con las interpretaciones, pues la multiculturalidad es usual en los foros.

No debe abusarse de las abreviaturas, los acrónimos y los emoticonos. Su exceso puede hacer inentiligible lo escrito. Y por supuesto, evitar siempre que sea posible los smilies animados y sobre todo los grandes, pues consumen muchos recursos del servidor del foro y hacen incómoda la lectura.

Al igual que en los chats, el anonimato de los foros facilita a algunos un comportamiento inadecuado. Aún cuando alguien se identifica, no podemos saber si es real la misma o no.

Antes de contestar, hay que leer detenidamente para asegurarnos de que hemos comprendido lo expuesto.

Pondremos cuidado en elegir nuestro avatar y nuestro nick (apodo), pues será la primera imagen que el otro tenga de nosotros.

Si conocemos la identidad que se oculta tras un nick, no debemos usarla públicamente salvo que esa persona lo autorice. Tal vez no quiera que otros sepan datos personales, del mismo modo que hay que evitar las preguntas privadas en "público".

Y en definitiva, tener siempre en cuenta que lo escrito, y lo publicado, permanece y que perdemos el control sobre ello, pues puede ser copiado y vuelto a publicar en lugares desconocidos para nosotros. Las fotografías, especialmente, deben ser objeto de máxima prudencia y evitaremos publicar aquellas que afecten a menores.

viernes, 10 de diciembre de 2010

EL OTORGAMIENTO DE LA CARTA DE CIUDADANÍA O EL "BAUTISMO CIVIL".

Me han pedido que organice un bautismo civil. Los padres no son creyentes, pues a pesar de haber sido bautizados en su momento, y pertenecer a una familia católica, uno de los padres no ha sido educado en la fe y el otro no es creyente. 

Esta decisión sin duda, muestra coherencia, lo que es de alabar. En la primera entrevista que he mantenido con los padres, hemos estado de acuerdo en que lo primero que debíamos hacer era eliminar la palabra bautismo. Esta es una denominación que pertenece al Sacramento, y no es el caso.  

Carta de Ciudadanía del Iltmo. Ayuntamiento de La Bañeza, León.

Se trata, en esencia, de la celebración por la llegada de un niño, y su incorporación a la sociedad. En una bienvenida de este tipo, la filosofía es que la comunidad recibe al niño y se compromete a velar por sus necesidades y a satisfacerlas. Es la filosofía del Sacramento, en el que a través del Rito, se acoge a la criatura en la comunidad religiosa y ésta se compromete a protegerle y educarle en la fe. Viene a ser lo mismo pero sin la connotación religiosa.

La primera ceremonia de este tipo en España, se celebró en el año 2004 en Igualada, Barcelona, aunque no es ninguna novedad en el mundo. El bautismo civil es una vieja tradición republicana francesa, y la primera vez que se llevó a cabo fue en Estrasburgo en 1790, en tiempos de la Primera República y como protesta a lo establecido por la religión.

Con las conexiones que mantiene con las bodas civiles, en esta acogida del niño se utilizan textos oficiales del Código Civil, de la Carta de los Derechos del Niño de la Onu, de los derechos de los niños recogidos en la Constitución Española; también pueden leerse artículos de la Convención de los Derechos del Niño y por supuesto intervenciones familiares, normalmente de los padres.

Se redacta un documento en el que se recoge la imposición del nombre, se lee la carta de la Ciudadanía, (especie de Acta de la celebración) que se firma posteriormente por los presentes. 

Lo adecuado, es que este acto se celebre en el Ayuntamiento correspondiente, que habrá de tener establecido un protocolo de esta ceremonia, al igual que lo tiene para las bodas civiles. 

En este protocolo se recogerá que la ceremonia civil de Otorgamiento de Carta de Ciudadanía es un acto de bienvenida a la comunidad que reconoce como ciudadanos y ciudadanas de pleno derecho a los niños y niñas, expresando el compromiso de madres, padres y Ayuntamiento por defender la condición de los mismos como ciudadanos libres e iguales en derechos y deberes.

El Otorgamiento de Carta de Ciudadanía tiene carácter civil y laico, no tiene valor legal ni por supuesto presupone ningún privilegio o preferencia del niño en el acceso a los distintos servicios municipales. 

El Ayuntamiento debe tener un Registro de Otorgamientos de Carta de Ciudadanía  a los únicos efectos administrativos internos y servirá para acreditar, en su condición de Acta, el lugar y día de la celebración de la ceremonia.

Este Registro de Otorgamientos estará sujeto a la Ley Orgánica de 15/99 del 13 de diciembre de protección de datos de carácter personal, y para poder formalizarse los padres habrán de presentar el correspondiente certificado de empadronamiento del Ayuntamiento donde resida el niño con su familia.

En mi opinión, el acto debería estar presidido por el Alcalde o Concejal en quien haya delegado, quien hará la introducción  sobre la importancia de la participación en la vida civil y la educación en los valores de la paz, dignidad, tolerancia, libertad, igualdad y solidaridad... Se dará lectura, como he dicho antes, a los artículos de la Convención de los Derechos de la Infancia, la Carta de los Derechos de los Niños de la Onu y el artículo de la Constitución Española que hace referencia a la protección infantil y el derecho a la educación. 

Los padres, invitados o padrinos podrán dar lectura a algún poema, discurso, o lo que deseen. A continuación, la autoridad que presida o bien los padres, manifestarán el nombre que eligieron para el niño y así se hará constar en el Acta.

El Alcalde o Concejal harán una sencilla advertencia sobre el compromiso que los padres adquieren en este acto respecto a la educación en sociedad de su hijo, y las obligaciones legales que les unen.

Adornado con la música que se elija, y los ornamentos adecuados, firmando todos el Acta se dará por finalizada la ceremonia, a la que le seguirá una invitación a comer, con actividades especiales para los niños, pues existen varios de edades similares en la familia. El vestuario es el normal para un acontecimiento social celebrado por la mañana, y menos estricto que en un bautizo religioso.

Dar acogida a un recién llegado siempre es una muestra de respeto y cortesía, y como anfitriones, prima nuestro deseo de que el recién llegado no se arrepienta de haber venido. Por lo tanto, está bien celebrar esta ceremonia, pero entiendo que hemos de darle la apariencia laica que requiere, y alejarla totalmente de cualquier connotación religiosa y por supuesto de las polémicas fútiles y baldías.

En Alicante, la primera ceremonia de bienvenida a un niño tuvo lugar en abril de este año, pero no se celebró en instalaciones municipales ni contó con el reconocimiento oficial del acto. Tal vez la celebración oficial de estas ceremonias saturen la vida municipal y no tengan mucho sentido si las incardinamos en la vida diaria, ¡pero hay tantas cosas que sobran en la vida municipal!. Soy partidaria de que aquellas iniciativas que provienen de los ciudadanos nacidos en su ciudad y que supongan un reconocimiento a su condición de, en este caso, alicantinos, deben ser apoyadas dándoles un contexto idóneo y dotándolas de los medios mínimos necesarios que les otorguen dignidad.

Al fin y al cabo, la democracia es eso, que todos puedan expresar y desarrollar libremente  y dentro del orden establecido, sus deseos y preferencias como ciudadanos. Son los Ayuntamientos los que deben crear y regular un Registro donde tenga cabida el Otorgamiento de la Carta de Ciudadanía, puesto que, aunque no tenga validez legal a otros niveles, hay que recordar que tampoco el bautismo religioso lo tiene, pues el niño queda "oficialmente" reconocido mediante su inscripción en el Registro Civil, y no a través de la ceremonia religiosa. Y convendría recordar también la parafernalia innecesaria con que los católicos rodeamos al Sacramento del Bautismo.

Al igual que los matrimonios civiles, también los bautizos civiles acabarán convirtiéndose en breve espacio de tiempo, en una ceremonia socialmente aceptada.

Es, en definitiva, la libertad de elegir de las personas, y es en la cuna de la libertad donde deberían nacer todos los niños.