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miércoles, 27 de abril de 2011

LA URBANIDAD VIRTUAL.


Las redes sociales, que son los nuevos espacios para interactuar con los demás, han generado sus propias y controversiales normas de etiqueta.

¿Alguna vez ha estado en un almuerzo en el que todos sus invitados bajan la cabeza y, teléfono en mano, se sumergen en el infinito mundo del ciberespacio? Hernando Sánchez vivió no hace mucho tiempo esta incómoda situación.

Almorzaba con tres colegas en un restaurante cuando de repente notó que todos ellos se dedicaron a interactuar con el cuarto invitado de la mesa: el smarthphone. Los tres estaban revisando su cuenta de Twitter mientras que Sánchez, a quien le acababan de robar el suyo, tuvo que resignarse con mirar para el techo. Por primera vez se sintió víctima de la tecnología y constató lo aburridor que puede ser ir a almorzar con amigos y perderlos por culpa de otros que ni siquiera estaban presentes. "Me sentí completamente apartado y con la sensación de que ellos vivían una experiencia de la cual no podía participar. Cuando hablan por teléfono, al menos se escucha parte de la conversación, pero con Twitter los tres se perdieron en el ciberespacio".

Este tipo de situaciones ha hecho que la urbanidad de Carreño, y en general la etiqueta, que se creía era un asunto pasado de moda, vuelva a estar vigente, pero esta vez con versión adaptada a las situaciones que se dan en los nuevos tinglados virtuales como Facebook, Twitter, Flickr y los chats. Todos hablan del tema. Incluso Judith Martin, una experta en protocolo de la vieja guardia, más conocida como 'Miss Manners', ha tenido que referirse a la urbanidad en la red debido a que la gente vive en un mundo cada vez más conectado sin dominar el lenguaje tecnológico ni conocer a fondo las carencias del medio.

Reglas de juego.

Como se sabe, la comunicación en Internet es incompleta porque no tiene el componente físico, y la etiqueta tiende a suplir esas carencias. Aunque muchos creen que su gran ventaja radica en la libertad de expresión, Martin, en entrevista con la revista Wired, señala que "las comunidades no funcionan si no hay reglas de juego claras. Y en las redes sociales virtuales hay muchos comportamientos intolerables y abusivos y muy pocas normas para controlarlos".

Carlos Díaz, periodista de Enter.co, considera que la netiqueta, como se le conoce a la urbanidad de Internet, es importante, pues sirve para que la comunicación fluya. "Las normas benefician a todos porque ayudan a que el usuario más intenso aprenda, y así no sufra el rechazo de los demás", dice. Según Pablo Arrieta, consultor digital, las nuevas tecnologías son espacios muy novedosos y a la vez complejos. La gente cree que al interactuar con otros en Facebook lo está haciendo de manera privada cuando en realidad es un asunto público. "Eso requiere de un aprendizaje para que no lo cojan fuera de base", dice. En ese sentido la netiqueta es una manera de prohibir ciertos comportamientos a personas que los violan y, de paso, sensibilizar al grupo. "Es algo que debe ser aprendido", señala Martin.

Y tal vez uno de los hábitos molestos sobre el que hay consenso general es el de usar el teléfono móvil a la hora de las comidas. Esa molestia se reflejó en un sondeo reciente hecho entre 40.000 personas por la guía de restaurantes Zagat, en el cual más del 60 por ciento de los encuestados señaló que enviar mensajes de texto, contestar llamadas y chequear el correo en la mesa era descortés e inadecuado. Laurie David, autora del libro The Family Dinner, consciente de que una comida es más un evento social que un espacio para satisfacer el hambre, fue más allá. "Un anfitrión debería confiscar un teléfono si escucha un 'ring', una vibración o a alguno de sus invitados hablando" dice.

Pero lo curioso es que no todos están siempre de acuerdo con la norma. Hay quienes piensan que los celulares, en lugar de entorpecer una conversación, podrían enriquecerla. Diego Chacón, lo cree así y cuenta que una vez estaba en su finca con un grupo de amigos cuando surgió una discusión sobre si había sido Nehru o Gandhi el primer ministro en la historia de la India. "No había acabado de decir 'apostemos', cuando ya alguien había sacado su BlackBerry para buscar la respuesta en Google", dice. El problema es que quien dijo Nehru, que era lo correcto, quedó con una sensación de triunfo, mientras que el otro se sintió humillado toda la tarde. Por eso, algunos creen que el acceso a Google a toda hora arruina discusiones interesantes que en otras épocas habrían tomado toda la tarde y hoy se resuelven en un minuto, a veces con uno de los participantes -el perdedor- molesto.

No sea fastidioso.

Establecer una etiqueta virtual es complejo porque, como dice Arrieta, cada red tiene usos particulares. Twitter no es un sitio para chatear con los amigos, así como Facebook no es el lugar adecuado para compartir fotografías profesionales. Aún así, muchos usan las redes a su antojo. "El primer aprendizaje es saber para qué sirve cada una y darle buen uso". A algunos les toma tiempo. Hace poco, Carlos Díaz hizo un compendio de los pecados en Twitter, a raíz de la celebración de los cinco años de esta red. El primero en su listado fue "ser fastidioso". Esto implica publicar mensajes sosos como "me gusta el color azul", "qué bonito está el día", "me voy de compras", "estoy en el carro", "tengo sueño", "me muero por un chocolate". Según él, ni siquiera los famosos escriben este tipo de cosas y "si lo hicieran, a ellos se les perdonaría. Pero no a cualquiera". Curiosamente, un estudio estableció que el 40 por ciento de los trinos en Twitter son de este talante. El segundo pecado, según Díaz, es la mala ortografía, y para ilustrar el caso, trajo a colación el trino de la cantante mexicana Paulina Rubio, quien escribió hace unos meses "chicos, quiero confesarles con mucha ilucion (...) que van hacer tíos!!!". Según Díaz, hay errores de mecanografía, pero los de ortografía son intolerables.

La cadena de noticias CNN hizo otro listado, esta vez con los peores usuarios de Facebook, y encabezó su selección con "el críptico", aquel individuo misterioso que quiere llamar la atención publicando en su estado mensajes al estilo "si no es ahora cuándo", "David creyó que yo era inmune...", "qué día", con el fin de que sus amigos le pregunten qué fue lo que le pasó. También destacaba al "fisgón soterrado", aquel que chismosea las páginas de sus amigos sin dejar rastro. Wired no se quedó atrás. En una edición especial, destacó las nuevas reglas del ciudadano digital e incluyó como conductas intolerables "disculparse por un trino débil o un blog soso", o "dejar de seguir a alguien solo porque esa persona lo dejó de seguir a usted". También sugería no 'googlear' a alguien con anticipación a una cita a ciegas, porque "podría arruinar la magia del primer encuentro".

¿Queja real o neurosis?.

Según Díaz, las reglas surgen de quejas comunes, casi universales, y se van estableciendo con la experiencia. Pero Nicolás Samper, un twittero que bajo el nombre de usuario @udsnoexisten se ha hecho a más de 7.000 seguidores, piensa que a veces estas son subjetivas e incluso responden a la neurosis de cada cual. Para él, quienes escriben en Twitter cosas como "el día está bonito", apenas están descubriendo esta red y hay que tenerles paciencia pues con el tiempo van a ir encontrando su voz. Pero algo que sí no tolera es que le envíen correos electrónicos con cadenas y chistes, ni al típico 'lichiguín' que lo llama y cuelga su celular para que sea el destinatario quien llame de vuelta y pague con sus minutos. Otro asunto que no resiste es cuando la gente se escuda en el anonimato para insultar y criticar a otros. Así, cada cual tiene su propia lista. Para un famoso usuario de Facebook que prefirió no dar su nombre, una de las malas mañas que le hicieron alejarse de su página fue la publicación de mensajes personales, que se pueden y deben enviar por el correo, pero que sus amigos preferían publicar en el muro. Otro comportamiento molesto fue que lo etiquetaran en fotos de eventos familiares o privados que "a uno, por lo general, no le interesa compartir con desconocidos". Tampoco resistió a los contactos que "deciden promover sus escritos en el muro de uno, lo que genera una situación muy incómoda: hacerlo sentir a uno como un guache, un cascarrabias o un creído si uno las elimina". Otro twittero enumera en su lista de intolerables cosas como enviar mensajes de autoflagelación, la tendencia a hacer pública la plenitud y la autorrealización, o recibir abrazos muy fuertes y apretados de desconocidos. Para él también es poco recomendable publicar en Facebook 200 fotos de las últimas vacaciones.

Muchas de las reglas en la etiqueta virtual son equivalentes a la etiqueta real. Para Judith Martin, enviar spam, cadenas y chistes es lo mismo que aburrir a alguien. "Uno no va a un coctel o a una reunión familiar a vender o publicitar productos. Tampoco debería hacerlo en Facebook o Twitter". Pero la etiqueta no es sentido común, dice ella. "Es un acuerdo voluntario que hacemos para vivir en paz". Y si se tiene en cuenta que estas tecnologías están aquí para quedarse, como lo dice Jaime Rodríguez, experto en cibercultura, lo mejor es comenzar desde ahora a aprender a convivir con ellas."
 
Fuente: Semana.com

sábado, 11 de diciembre de 2010

El messenger, el chat, las redes sociales, los foros.

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Existen dos modalidades de chats:

1.  Los chats que se mantienen entre amigos y parientes, una forma de comunicación que es positiva.
2. El que se entra en comunicación con extraños, dado que la persona que está al otro lado no es conocida.

Esto último puede poner gravemente en riesgo nuestra privacidad, pues el anonimato que proporciona una conversación sin tener delante a la otra persona, puede hacernos caer en confidencias que no haríamos personalmente. Conocer a una persona nos lleva meses, y considerarla realmente amiga y por lo tanto digna de tener determinada información sobre nosotros, tal vez aún más.

Por ello, es importantísimo no perder de vista esto, pues desgraciadamente sabemos que existen individuos dispuestos a todo por conseguir unos objetivos dañinos para nosotros. Esto es doblemente grave si pensamos en los niños y jóvenes.

Unas recomendaciones a éstos últimos sobre el derecho y el deber que tienen de salvaguardar su privacidad es absolutamente necesario para protegerles de los peligros de internet.

En cuanto al correo electrónico, deben evitar cualquier referencia personal, como su nombre, sexo, ciudad, año de nacimiento (de uso muy común en los más jóvenes) que pueden servir de pistas para indeseables. Del mismo modo, no deben dar su dirección electrónica sin ton ni son.

Otras cuestiones a tener en cuenta a la hora de participar en los chats, son


1.    Evitar ironías o sarcasmos, especialmente si la otra persona pertenece a una cultura diferente.
2.    No utilizar un emoticono en cada frase; se cae fácilmente en la exageración.
3.    Una pregunta absurda tendrá respuestas doblemente absurdas. Si se quiere iniciar una conversación, es preferible proponer un tema de discusión concreto y esperar la reacción del canal.
4.    No debe añadirse el nombre de una persona a la lista de usuarios o de grupos sin contar con su permiso.
5.    No agobie al interlocutor con ráfagas de mensajes. No todo el mundo se toma o tiene el mismo tiempo para contestar.
6.    Si no puede atender mensajes en ese momento, cambia el estado a "no disponible".
7.    Si no es realmente necesario o goza de una gran amistad, no aborde inmediatamente a quien se incorpora al chat sin darle tiempo a situarse en el espacio-tiempo.
8.    No critique la forma de escribir o las faltas de ortografía del otro; si bien hay que procurar escribir con corrección, también es cierto que el medio propicia los errores debido a la rapidez de la escritura.

En cuanto a los foros, normalmente temáticos, suelen tener sus normas de comportamiento impuestas por su administrador. Sin embargo, poco puede hacerse con quienes utilizan determinadas prácticas como creación de múltiples perfiles, sobre todo si son para molestar (trolls).

El administrador impone las sanciones que le parezcan oportunas y que pueden llegar hasta el baneo o la expulsión.

El foro tiene un elemento añadido, y es que lo que escribimos es leído por cientos de personas.

Antes de participar en un foro, es conveniente observarlo durante un tiempo para familiarizarse con su funcionamiento, la tipología de personas que intervienen, y asegurarse de que su estilo es acorde a lo que esperamos. Para eso están los FAQ (Frequently Asked Questions o preguntas más frecuentes), y si nos queda alguna duda, investigaremos si en el foro ya existe un apartado para plantear esas cuestiones, que desde luego, deben exponerse siempre desde la humildad y la paciencia, porque lo más probable es que ya haya sido respondido otras veces y su resolución sea mucho más sencilla de lo que nos parece.

Las normas de escritura vienen a ser las mismas que para el correo electrónico o el chat. Nos aseguraremos de que nuestra respuesta es coherente con las anteriores, pues a veces mientras contestamos al posteador 1 se nos adelantaron otros, y nuestra respuesta puede quedar incoherente.

En caso de recibir un mensaje insultante o amenazador por cualquier motivo, no se debe responder inmediatamente, sino contactar con el administrador o moderador para que tome las medidas oportunas.

Las reiteraciones, las explicaciones inacabables, las afirmaciones categóricas, la insolencia… son actitudes y prácticas totalmente censurables en un foro.

No deben criticarse las opiniones de otros, ni creerse en posesión de la verdad.  Del mismo modo, hay que ser cuidadoso con las interpretaciones, pues la multiculturalidad es usual en los foros.

No debe abusarse de las abreviaturas, los acrónimos y los emoticonos. Su exceso puede hacer inentiligible lo escrito. Y por supuesto, evitar siempre que sea posible los smilies animados y sobre todo los grandes, pues consumen muchos recursos del servidor del foro y hacen incómoda la lectura.

Al igual que en los chats, el anonimato de los foros facilita a algunos un comportamiento inadecuado. Aún cuando alguien se identifica, no podemos saber si es real la misma o no.

Antes de contestar, hay que leer detenidamente para asegurarnos de que hemos comprendido lo expuesto.

Pondremos cuidado en elegir nuestro avatar y nuestro nick (apodo), pues será la primera imagen que el otro tenga de nosotros.

Si conocemos la identidad que se oculta tras un nick, no debemos usarla públicamente salvo que esa persona lo autorice. Tal vez no quiera que otros sepan datos personales, del mismo modo que hay que evitar las preguntas privadas en "público".

Y en definitiva, tener siempre en cuenta que lo escrito, y lo publicado, permanece y que perdemos el control sobre ello, pues puede ser copiado y vuelto a publicar en lugares desconocidos para nosotros. Las fotografías, especialmente, deben ser objeto de máxima prudencia y evitaremos publicar aquellas que afecten a menores.

El correo electrónico: normas y comportamiento.

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1. Asegúrese bien de la dirección a la que desea enviar el correo. El despiste puede provocar que el correo no llegue, o lo haga a la persona equivocada.

2. Envíe solo lo que le quiere comunicar o lo que le han pedido. Es realmente molesto recibir continuamente correos con archivos innecesarios que sólo llenan el buzón del destinatario. Y por supuesto, si no es realmente interesante o importante, no envíe archivos absurdos a direcciones de trabajo.

3. Ponga siempre el asunto del mensaje. Su clara visión le dará una idea clara y resumida del contenido del correo al destinatario, y puede hacer que se interese inmediatamente por él.

4. Escriba un saludo, un cuerpo y una despedida. El correo electrónico lo único que hace variar es la inmediatez y la comodidad, pero en esencia es una carta, y por lo tanto usará el tratamiento adecuado al destinatario, y la familiaridad o distancia personal que proceda.

5. Una dirección de correo, como lo es la postal, es privada. Se la dieron a usted para ser usada con discreción. Por lo tanto, debe evitar reenvíos a terceros usando las direcciones de otros.

6. Escriba y redacte de forma clara y ortográficamente, y no escriba todo el texto en letras mayúsculas pues en internet eso se interpreta como un grito. Tampoco debe utilizar diversos tipos de fuentes en la misma carta, muchos colores y smiles o dibujitos.

7. Si envía un correo a varias personas, utilice el campo de la copia oculta para evitar que los demás destinatarios del mensaje conozcan las direcciones de las otras personas.

8. Como una carta que es, el correo electrónico debe firmarse al menos indicando su nombre al pie del texto. Puede añadir su dirección, su teléfono, su página web, etc.

9. Los correos deben contestarse siempre en las 24 horas siguientes a su recepción. Es una descortesía importante mantener sin respuesta a quien nos escribió. Si el mail es rápido en el envío, debe serlo también en la respuesta.

10. No participe en las cadenas. Enviar correo no deseado o las típicas cadenas de mensajes es muy molesto para quien las recibe y hace perder tiempo.

11. No envíe archivos grandes. No todo el mundo tiene buzones ilimitados. Hoy día existen multitud de programas capaces de comprimir archivos de todo tipo. Además, un gran tamaño en el archivo puede provocar que no se envíe o se bloquee el buzón.

12. No pida confirmación automática de los mensajes que envíe. Es de pésima educación pues supone colocar al receptor de su mensaje en la disyuntiva de elegir entre que piense que no lo recibió y enviarle información personal que no tiene porqué compartir con nadie, como la hora en la que está abriendo su correo.

13. Si la importancia de un mensaje lo justifica, conteste inmediatamente para que el remitente sepa que lo ha recibido, aunque vaya a mandarle una respuesta más larga más tarde.

14. En los mensajes evite ironías o sarcasmos, especialmente si la otra persona pertenece a una cultura diferente.

15. Recuerde siempre que lo leído no tiene por qué sonar como usted lo escribió, y que tampoco existe la entonación ni la modulación de la voz. Por lo tanto, relea siempre sus mensajes para asegurarse de que nada puede ser malinterpretado.

La Netiqueta, o las normas de comportamiento en el WWW.

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Una demostración práctica de por qué hasta quien no lo piensa, acaba reconociendo que necesita un protocolo de actuación, es el usuario de internet. Y esto viene a confirmar que efectivamente, el protocolo y las buenas maneras en las relaciones humanas son imprescindibles incluso en la más rotunda modernidad, como es la Red.

La expresión netiquette o netiqueta deriva de la contracción de net ("red") y etiquette ("etiqueta"). La netiqueta es el conjunto de normas dictadas por la costumbre, la experiencia y el sentido común que define las reglas de urbanidad y buena conducta que deberían seguir los usuarios de Internet en sus relaciones virtuales.   

Subyacen a esta investigación un texto básico relativo a la netiqueta como es el R.F.C. 1855 Netetiquette Guideliness, y los denominados diez mandamientos para la ética del ordenador,  que se acaban reflejando en el código de conducta que deben seguir los usuarios de internet:

1. No usarás el ordenador dañar a otras personas.
2. No interferirás con el trabajo de ordenador de otra gente.
3. No te entrometerás en los archivos de otra gente.
4. No usarás el ordenador para robar.
5. No usarás el ordenador para dar falso testimonio.
6. No usarás o copiarás software por el que no has pagado.
7. No usarás recursos de ordenadores de otra gente sin autorización.
8. No te apropiarás del trabajo intelectual de otra gente.
9. Reflexionarás acerca de las consecuencias sociales del programa que elaboras.
10. Usarás el ordenador en la forma en que muestres consideración y respeto.

Esas son las normas básicas consensuadas en la Netiqueta. A partir de ellas, se establecen otras que se van haciendo necesarias conforme se avanza en la tecnología. El correo electrónico, la participación en foros y chat, en redes sociales… cada uno de ellos hace necesario un protocolo de actuación que recoja las necesidades de todos, y que partan siempre de la esencia de su propia creación: favorecer las relaciones humanas en un ambiente positivo.

CÓMO CREAR UNA NET-TORTURA.

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Ponme un mail a jackzzumya_332mylov-e@hotmail.comUna dirección parecida me dijeron, por teléfono, ayer. Naturalmente la he cambiado un poco para que el interesado no se reconozca.

Sinceramente, enterarme y ser capaz de escribir esa dirección de correo fue una tortura. Pesado, aburrido y torturante. Me cuesta entender qué puede haber en la cabeza de alguien que se crea una dirección de correo electrónico en esos términos. Por esencia, un correo electrónico pretende ser algo ágil, fácil, fluido. Es algo que tiene por objeto facilitar la comunicación, que a nadie le de pereza dirigirse a ti y que eso redunde en tu beneficio, sobre todo cuando se trata de cuestiones profesionales.

Y a estas me referiré, puesto que en las lúdicas, ociosas o divertidas podemos permitirnos licencias casi de todo tipo.

Para comunicarse por internet, existe algo llamado Net-etiqueta. Son unas normas básicas que intentan unificar los métodos y formas de comunicación a través de la WWW.  Entre ellas, podríamos incluir los correos electrónicos, definiendo cuáles son sus normas adecuadas de uso.


Cuando vamos a crear una dirección de correo electrónico, debemos analizar unos mínimos factores:

¿Para qué es? ¿Es para mis relaciones profesionales? ¿Qué idioma es el mayoritario de mis contactos? ¿Quiero que se relacione con la imagen corporativa de mi empresa? ¿Tengo web propia con dominio personalizado? ¿Voy a usar un servidor ajeno? ¿Es para tontear por Meetic?

Como ejemplo, usaré mi propia dirección.

Efectivamente, es para mis relaciones profesionales. Por lo tanto, ha de ser algo fácil de pronunciar, no ha de contener letras confusas al vocalizarlas (de, be, eme, ene) lo cual significa que ha de estar constituido por sílabas fácilmente identificables, nada de letras sueltas. Utilizar dmena nos creará la dificultad de aclarar que la “d” no es “de”, y tal vez que “me” no es “ne”, y que la “i” es latina y no griega.

Otra cuestión son los guiones y los números. Multitud de veces he participado en conversaciones tales como “guión normal” o “guión medio” o “guión alto” o “guión bajo” o “barra baja”. Y lo peor viene después del guión (sea el que sea) cuando te dicen “12, pero en número”.

¡Cuando llegas al “puntoloquesea” necesitas beber algo fresco! Sobre todo, porque la mayoría de las personas desconocen que cuando se ha de deletrear una palabra, hay que utilizar preferentemente las provincias de tu país. Todo el mundo –quiero pensar-, las conoce y las reconoce. Decir “jota” de Jaén, “be” de Barcelona, hace imposible la confusión. Pero si utilizamos “jota, de jersey”, tal vez nuestro interlocutor piense que jersey se escribe con “g” de gente. Uff.

Y por supuesto, si es profesional, tendrá que ser serio. Si en lugar de eventogestion@gmail.com hubiese elegido, por ejemplo protocolo-rubita@gmail.com, o charitog@gmail.com, pues no digo que tal vez me hubieran escrito más, pero estoy segura de que no serían los tipos de correo adecuados a esta web. Por lo tanto, fuera cualquier connotación que no sea profesional (salvo que hablemos de ese tipo de profesión), y fuera también a cualquier referencia a cuestiones físicas, diminutivos, superlativos, etc.

Si mis contactos van a ser mayoritariamente hispanos, complicaré las cosas si me creo un correo como eventmanagement@gmail.com, que no digo que no quede profesional, pero me complicará la pronunciación en español y reconozcámoslo, pronunciar el español en una dirección inglesa para que se nos entienda bien queda algo ridículo. Siempre que sea posible, si somos de habla hispana y nuestras relaciones también lo son mayoritariamente, utilicemos nuestra lengua madre, todo será más fácil.

Sobre la identificación con la imagen corporativa de mi negocio o empresa, es tan obvio que hay poco que comentar. Si mi empresa es Puertas Martínez, lo más consecuente es que mi dirección sea puertasmartinez@----. Si necesito puntualizar departamentos internos, puertasmartinezcontabilidad@---- es extremadamente sencillo. Si tengo que personalizar en alguien, alfonsopuertasmartinez@---- no puede ser más claro.

Si mi empresa dispone de un dominio propio, la cosa se simplifica aún más:

puertasmartinez@puertasmartinez.com,
contabilidad@puertasmartinez.com,
alfonso@puertasmartinez.com.

Si no tenemos dominio propio y tenemos que usar un servidor ajeno, evitaremos los popularmente conocidos como “sociales”. Es decir, todos aquellos que digan lo que digan sus autores, son utilizados en las redes sociales y de contactos. Los Hotmail, tanto los .es, .com, los Live, etc., han demostrado sobradamente su vulnerabilidad, por lo que podemos llevarnos un disgusto cuando menos lo esperemos. Además, son servidores de correo que normalmente se asocian a actividades lúdico-sociales-de contactos, por lo que alejar a nuestra empresa de ellos sólo nos beneficiará.

Para ligar en las páginas de contactos, hay otras normas que seguro son más conocidas.