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miércoles, 11 de julio de 2012

5 COSAS QUE NO PUEDE PERMITIRSE UN 4****

UNA. Apretujamiento tal que las copas no tienen más remedio que confundirse. Recuerde señor restaurante 5 estrellas: cada comensal necesita como mínimo 60 cm. para estar cómodo y saber cuáles son sus utensilios para comer y beber.










DOS. No poner cubiertos de servir con las ensaladas. Aleeeeeee todos los tenedores privados en la ensaladera común....












TRES. ¡Enfriadores nuevos!














CUATRO. No retirar los platos con restos no comestibles, antes de servir el principal.












CINCO. No retirar los restos de bebidas antes de servir el postre.













Esto demuestra que a veces, ser un 4**** no significa garantía de calidad en el servicio. Por eso, debemos exigir, protestar y si se tercia, discutir el precio. 

No se puede invitar a una celebración confiando en que con 4****, no tendremos que preocuparnos de estas "menudencias" tan obvias cuando se habla de este nivel. 

Si se tiene esta categoría, se ha de demostrar en celebraciones pequeñas y grandes. Es más, es en las celebraciones grandes cuando el servicio se complica y es ahí donde se ha de estar realmente a la altura.

Regañina para este 4****.




lunes, 28 de mayo de 2012

DIFERENTES FORMAS DE INVITAR EN EL TRABAJO.

Desayuno de trabajo en el
Restaurante Dársena de Alicante


¿Cóctel? ¿Almuerzo? ¿Desayuno? ... Aquí están las diferencias entre uno y otro. Las empresas deben elegir con propiedad el tipo de comida de trabajo en función de qué se pretende, a qué hora se hace, y consecuentemente deben saber qué menú deben contener, dónde hacerlos y cuánto deben durar.





En este cuadro, se resumen de forma práctica todos esos datos:

lunes, 30 de enero de 2012

ME GUSTAS MÁS QUE COMER CON LAS MANOS.

¡Popular frase, ¿verdad?!  

Dios no creó los cubiertos al tiempo que los humanos. Estos inventos fueron apareciendo a partir de los siglos XVI y XVII gracias al genial  Leonardo Da Vinci.

Tampoco la denominación de cubiertos, tal y como los conocemos ahora, tienen en realidad mucho que ver con su origen.

Aquella manía que tenían nuestros antepasados para quitarse de enmedio a las altas (o no tan altas) personalidades, de utilizar veneno en las viandas, estimuló la creatividad de los que se daban por aludidos y apareció el couvert (cubierto) que no era más que un capuchón que tapaba la fuente, para que nadie pusiera nada en el plato en el recorrido que iba desde la lejana cocina de aquellos largos pasillos hasta el comedor donde estaban los invitados susceptibles de ser envenenados.

Luego, este utensilio pasó a aglutinar a todos los demás bajo el nombre de cubiertos.

De modo que hemos de partir del punto cero: se comenzó a comer con los dedos. Todos podemos tener en nuestra memoria imágenes evocadoras sobre esto, que es totalmente primitivo y como casi todas las cosas primitivas, basadas en el placer o en la necesidad.

Cuando el ser humano va evolucionando y unos deciden distinguirse con sus buenos modales de otros grupos no tan elegantes, se comienzan a desarrollar actitudes que supuestamente han de poner en evidencia una mayor cultura y formación.

Pero hemos de reconocer que el tacto es uno de los sentidos más agradecidos, que nos proporciona placer incluso sin ver el objeto de deseo en cuestión. Tocar una piel, una suave caricia, un recorrer de los dedos, un rechupetear de jugos de esas alitas de pollo tostadas y crujientes o ese helado que se desliza por la mano...  son experiencias en todos los casos, gozosas.

Como todo en esta vida, el hombre se debate entre sus orígenes y su evolución. Cuando no podemos más de ciudad, queremos escapar a la naturaleza virgen; cuando estamos hasta el moño del estrés del trabajo, añoramos el silencio y el no-hacer-nada; cuando algo nos coarta o nos agobia queremos libre albedrío... es decir, buscamos el equilibrio a través de la compensación entre los deseos primarios y la educación social.

Algo así pasa con el comer con las manos. Es tan importante esta etapa en los niños que los pediatras la defienden a capa y espada como un modo de favorecer la coordinación ojos-manos, utilizando una necesidad básica: saciar el hambre. El toquetear los alimentos, experimentar sus diferentes texturas, es un modo de estimular su curiosidad y el desarrollo de sus sentidos. Y el que los papás usen esos artilugios en vez de las manos es otro estímulo para querer hacerlo él, y convertirse, casi sin darse cuenta, en un humano educado...

Así que los adultos seguimos sintiendo, en el hecho de comer con las manos y chuparnos los dedos, una manera de recuperar nuestros primitivos orígenes experimentando placer.

De modo que, cuando la situación lo permite, nuestras manos pasan a convertirse en una prolongación de nuestra boca, que es capaz de anticiparnos la satisfacción que sentiremos cuando eso entre en ella.  Y somos incluso capaces de justificar el método manual dotando a determinados alimentos de esta etiqueta especial.

Perooooooooo lo que unas veces es correcto e incluso conveniente, no lo es en otras. Ahí está el conocimiento y la destreza en la formación personal. Recordemos que el protocolo es la esencia de la armonía, del equilibrio, de las cosas en su justa medida... de modo que el saber en qué momento podemos hacer determinadas cosas y en cuáles no, es lo que marcará nuestra altura en educación social.

Eso significa que tenemos integrado el auténtico saber ser=saber cómo tengo que estar=saber cómo tengo que hacer.  Y eso significa también un conocimiento decente en cuanto a las diferentes costumbres culturales con las que podemos encontrarnos. Lo que está bien aquí en España, en la cultura asiática es impensable, o en la árabe... pero sin ir más lejos sólo hay que probar en cualquier cafetería de Londres a mojar la bollería en el café, y causaremos estupor en muchos...

Pero que nadie crea que comer con las manos no requiere de entrenamiento ¡todo lo contrario! saber comerse una langosta como Dios manda no es algo que se aprenda solo con verlo, hay que practicarlo previamente, si no queremos salpicar a los de alrededor. Y sobre todo, porque por muy bien que sepamos hacerlo, si el resto de comensales no hacen lo mismo, rompemos eso que acabamos de decir sobre la armonía y tal vez quedemos como pedantes redomados, o en el caso contrario, como cromañones.

Adaptarnos a la circunstancia es la solución más aconsejable. Estar en el chiringuito playero y comernos las sardinas con cubiertos es ridículo; tanto como comernos con los dedos las gambas a la plancha mientras se refleja en las lentejuelas del vestido de fiesta en la cena de gran etiqueta...

Y llegados a este punto ¿qué cosas se pueden comer siempre con los dedos? Pongo aquí una breve lista:

  • Caracoles
  • Endivias y cogollos de lechuga (se habrán presentado abiertos a lo largo)
  • Conejo 
  • Mariscos
  • Alcachofas (cocidas, se separan las hojas externas con los dedos y se llevan a la boca mordiendo la parte blanda, el resto se deja al borde del plato)
  • Aceitunas (si se presentan a modo de aperitivo; en la ensalada se cogen con el tenedor)
  • Chuletas de cordero (las de palo; las de pierna no)
  • Dulces en porciones (bombones, turrones, pastelillos...)
  • Canapés
  • Frutas pequeñas (fresas, moras, cerezas, uvas...)
  • Pan (se trocea con las manos, ¿eh? no con la boca...)
  • Embutidos (todos los ibéricos presentados como aperitivos)

Y luego hay algunos que según cómo se presenten, se pueden o no se deben, total o parcialmente, comer con las manos:

  • Los embutidos curados: servidos como entremeses, se comen con tenedor y cuchillo separándoles la piel. Los embutidos frescos con el tenedor, sin el cuchillo.
  • Los espárragos, en la intimidad pueden comerse con los dedos. En algunos lugares existen unas pinzas especiales para comerlos en situaciones formales. Si no, con cuchillo y tenedor. Si son tiernos y/o las yemas, se cogen con la mano y si hay salsa (que nos habremos servido en un lado del plato) los mojamos y comemos. Si son enteros, podemos dejar la parte más dura en un lado del plato.
  • Los huevos pasados por agua se sacan a la mesa en una huevera colocada sobre un platito. Con una cucharilla se le golpeará ligeramente la cáscara por su punta y alrededor, retirando las cáscaras. Tras ponerle sal, podremos introducir en el huevo pequeños trocitos de pan que nos llevaremos a la boca con la ayuda de la cucharilla, y que hemos troceado con las manos sobre el plato.
  • Los quesos: en España se suelen comer con pan y pocas veces al final de la comida, como sí es costumbre en Francia. A los quesos llamados “duros”, se les suele quitar la corteza. A los blandos no. Si el queso es cremoso, puede untarse en el pan con la punta del cuchillo, como si se tratara de mantequilla. Los quesos se parten siguiendo la cuña si son redondos. Si están en una fuente común, lo cortamos, y se come con los dedos.
  • Las pizzas: en la intimidad puede cogerse con los dedos la porción individual previamente cortada. En un restaurante hay que cortarla con cuchillo y tenedor.
  • Los moluscos y/o crustáceos con cáscara, se abren con las manos y se comen directamente de la concha si es pequeña o pinchando la molla con el tenedor si ésta es grande.
Y como norma general, hay que pensar que siempre que se vaya a comer algo con las manos, habrá de tenerse en cuenta la presencia de servilletas que si son de papel será de buena calidad; su reposición si es necesario, y que las de tela deben también cambiarse si el tipo de alimento lo aconseja. 

Si se han servido mariscos, los cuencos con agua y limón o las servilletitas limpiadoras son imprescindibles. 

De las frutas en general hablamos otro día.

Y recordad que en el momento adecuado y de la forma acertada, las manos hay que disfrutarlas como un sentido más hecho para percibir, sentir y degustar. Y cuidarlas, porque ¡van al pan!






jueves, 10 de noviembre de 2011

BOB ESPONJA, CENA DE GALA Y HOMENAJE.

Hola Charo. Enhorabuena por tu página, la consulto mucho y me es muy útil para mi trabajo y para mi vida personal, aunque es la primera vez que te hago una pregunta. Verás, en mi trabajo (una empresa mediana, tirando a grande), soy la persona que en Dirección se ocupa de la organización de los actos tanto a nivel interno como externo. Ahora mi jefe me ha mandado organizar una cena de gala en honor de un directivo que lleva en la empresa 25 años, es de los fundadores. Es la primera vez que organizo un acto de este tipo (homenaje), y mi jefe tiene interés en que todo salga muy bien, como es natural. Necesitaría orientación sobre cómo hacer la invitación, qué texto poner y quién invita, si el presidente o el director general. Por otra parte ¿cómo le digo a los invitados que tienen que llegar antes y la etiqueta de la cena? ¿Les tengo que decir cuáles van a ser los detalles de la cena en cuanto a las intervenciones y demás? ¡Muchas gracias!. Eva, Málaga.

Hola Eva, gracias por tu amabilidad. Una cena de gala en el marco de una empresa privada es un acto corporativo interno, dentro de los eventos sociales de la misma. Hace poco, en uno de los cursos que he impartido, hacíamos una práctica muy parecida. El Director General de Expansión cumplía 50 años en la empresa y el Presidente le organizó un homenaje. Así que los documentos que hicimos en dicha práctica vienen como anillo al dedo.

El contexto de la práctica fué bastante divertido, pues utilizamos los personajes del mundialmente afamado Bob Esponja, donde éste se había hecho con la propiedad el local del señor Cangrejo tras su jubilación, y compartiendo aventura con ese Director General de Expansión, había conseguido, en los 50 años de trabajo en la empresa, que The Krusty Krab abriese sucursales por todo el mundo, conservando su sede central en Fondo de Bikini.

Y todo ha de comenzar comunicando al homenajeado el evento que se ha decidido organizar en su honor:




El Presidente, es quien invita a dicha celebración tanto a los trabajadores de la empresa como a aquellos clientes, proveedores, colaboradores... que se estime oportuno, mediante el siguiente tarjetón, en cartulina acorde a la identidad corporativa, de buena textura y bastante elegante, con sobre en consonancia y con el nombre de la persona y su dirección escrita a mano en el mismo:



el nombre del invitado, iría también escrito a mano, como expresión material de una invitación especial y muy personalizada. Se enviará por correo postal, certificado, o por mensajero, y con un mínimo de dos meses de antelación.

En la invitación se indica quién invita, a qué, a quién, cuándo y dónde. Más que suficiente. Cualquier otra observación restaría elegancia a la invitación, para acercarla al contexto organizativo que no debe entremezclarse, como elemento de menor altura, a la esencia pura del acto en sí.

Por lo tanto, elaboramos otro documento donde se reflejaran esos aspectos organizativos que garantizan el buen desarrollo y ejecución de un acto de este nivel.


En esta nota de protocolo, informamos a todos los invitados de los aspectos que deben conocer para facilitar su correcta participación en el acto, desde la etiqueta del mismo hasta su hora máxima de llegada al evento. Nos sirve además para hacer notar elegantemente la importancia del mismo. La nota de protocolo, irá dentro del mismo sobre que la invitación, en el mismo tipo de cartulina pero con un tamaño inferior a la invitación (podemos elaborarla también en formato díptico, lo importante es que se lea cómodamente y sea de diferente formato a la invitación).

Una vez que los invitados han confirmado su asistencia, realizaremos un segundo envío con los billetes de transporte, si procede, su reserva de hotel si procede, y el cronograma de la cena:


De tal forma que todos saben qué va a ocurrir durante la cena, los momentos del brindis y quién va a intervenir. Naturalmente, dejaremos siempre un margen para la espontaneidad dado que se trata de un acto entrañable con personas mayoritariamente de dentro de casa.

Paralelamente, hay otros aspectos organizativos de máxima importancia, como:

Elaboración de base de datos de invitados (en este caso, asisten con acompañante, no necesariamente tienen que ser cónyuges).
Confirmaciones y número de asistentes.
Protocolización de invitados.
Necesidad de medios humanos (auxiliares de protocolo).
Medios materiales (audiovisuales, sonido, etc.).

Y por supuesto la oportuna decisión sobre el tipo de mesas y su capacidad máxima, el ajuar que se utilizará, el menú, etc., y dentro de los documentos la elaboración de la minuta.

Ésta, acorde con el resto de la papelería del evento (carta, invitación, sobre, nota de protocolo...) puede ser un tarjetón que en su anverso tendrá el logotipo empresarial, motivo que se celebra, lugar y fecha, y por el reverso, el detalle del menú. También puede ser un díptico, en cuyo caso, en la portada irá el logotipo y motivo, fecha y lugar, y en el interior, segunda hoja, el detalle del menú. Y en la contraportada, puede ir el logotipo del local donde se celebre el acto.

Todo debe estar en armonía, y en función de la relevancia del acto y el presupuesto.

Espero que estos ejemplos te sirvan, Eva, y que el acto sea un éxito. Cualquier duda, vuelve a escribirme.

Suerte y un saludo.







sábado, 30 de julio de 2011

QUÉ HACER CON LA MINUTA Y EL BOLSO.



Cuando voy a banquetes de algún tipo, sean bodas, comidas, lo que sea, siempre tengo dudas con lo mismo, y además suele ser motivo de comentarios en la mesa. Es qué hacer con el menú que te ponen encima del plato, que acaba molestando lo pongas donde lo pongas, y lo otro es qué hacer con el bolso, porque son bolsitos de fiesta que no los puedes colgar, y tenerlo en los muslos con la servilleta es incómodo, y entre el respaldo y el cuerpo también, porque no te deja sentarte con tranquilidad.
Una buena idea de Arte Catering, de Santiago de Compostela.
Bajoplato transparente, que permite al comensal ver el menú entre cada
servicio.

Pues es verdad, son dos cosas tontas que pueden incomodar sin necesidad. Cuando dices el menú, es la minuta, cartulina de diversos tipos y tamaños donde se relaciona el menú que se va a servir. Es verdad que tenerlo dando vueltas por la mesa, teniendo en cuenta que suelen haber tantos como personas (unos 10 más o menos) puede ser un incordio, tanto para nosotros como para los camareros que han de ir esquivándolos para colocar los platos.

Una buena solución es colocarlo debajo del bajoplato, de donde podemos rescatarlo momentáneamente si queremos consultarlo y donde no nos molestará.

Respecto al bolso, un buen lugar es debajo de la silla, en el suelo, apoyado por la parte interior de la pata de la silla, preferentemente de la izquierda, pues el camarero nos servirá por la derecha y así evitaremos algún accidente. Lo tendremos bajo control y no nos molestará. Podría dudarse sobre la conveniencia de dejarlo en el suelo y que tal vez no sea muy elegante, pero si el respaldo no nos permite ubicarlo allí, bajo la silla es la mejor opción. 

Lo que no debemos hacer nunca es ponerlo sobre la mesa. 

jueves, 28 de julio de 2011

EL CATERING DE EMPRESA.



Trabajo en una empresa comercial en la que frecuentemente ofrecemos catering a visitas de delegaciones, tanto españolas como extranjeras. Tenemos sucursales por varias ciudades de España, y viajo continuamente acompañando a estas visitas. Los catering que se ofrecen son contratados por cada sucursal, y he visto mucha variedad y diferencias, tanto en positivo como en negativo, en ellos. Me gustaría, para uniformidad de la empresa, dar unas instrucciones o normas sobre cómo deben ser esos catering. No tengo problemas con la tipología de los alimentos, ni con el tema de bebidas y presupuesto, pero me surgen muchas dudas sobre qué características deben exigirse a las empresas en cuanto a los camareros (algunos servicios fueron un horror) y sobre los lugares y espacios físicos donde se dan estos catering. Muchas gracias por su ayuda.

Hola. Me parece una idea excelente el establecer unas normas que unifiquen el comportamiento de su empresa en este tipo de eventos, que debería extenderse a todas las actuaciones que realice, tanto comerciales como de gestión.

Le aconsejaría en primer lugar, que consensue estas normas con el departamento que en su empresa se responsabilice de las actuaciones externas, con el fin de que guarden sintonía con la imagen corporativa general, tanto en el modo como en la forma, respetando y potenciando al máximo la identidad empresarial.

En realidad, este tipo de actuaciones deben recogerse en el Manual de Estilo de la corporación, cuya creación le animo a promover si no lo tienen ya.

Debe contemplar en esas normas la obligatoriedad de dar relevancia a la imagen corporativa de su empresa, según corresponda a la ocasión, mediante los símbolos de la misma. Del mismo modo, si se dan regalos corporativos, en qué circunstancia, de qué manera, a quién y de qué categoría, y cómo se presentan y entregan.

Entrando en el tema que me consulta, le hago unas consideraciones generales que es conveniente conocer para a continuación, entender y elegir con mayor criterio las normas que quiera usted dictar.

LOS CAMAREROS.

Como punto de partida, por supuesto exigiremos higiene exquisita (uñas cortas y limpias, pelo limpio y/o corto y/o recogido, dientes impecables, afeitado perfecto o barba y/o bigote cortos y cuidados, etc.). Los camareros y camareras no deben llevar adornos en las manos, ni relojes ni pulseras que puedan interferir de algún modo en el desempeño de su trabajo o en la higiene del mismo.

El resto de adornos (pendientes, coleteros, piercings, tatuajes…) deben ser extremadamente discretos o no verse o no existir.

Todo esto parece una obviedad, pero la práctica demuestra que no siempre se cumple.

Dependiendo del catering, su importancia y experiencia como empresa, tendrán como trabajadores a personas más o menos formadas, por lo que nada debe dejarse a la suposición.

Por lo tanto, la buena presencia debe pasar por el propio cuerpo y extenderse al uniforme, atuendo imprescindible que debe reflejar la identidad corporativa de la empresa y que debe ser impecable desde la corbata, si la lleva, hasta los zapatos.

Y por supuesto, a la forma de tratar a los invitados. A un camarero se le puede perdonar un pequeño fallo en el servicio, pero nunca se tolerará ni olvidará un mal
talante, un desaire, una falta de respeto o una notoria antipatía.

Me dice que atiende usted a delegaciones tanto de España como extranjeras. Este es un punto a tener en cuenta pues es buen detalle si podemos negociar con el catering la presencia de camareros que hablen la lengua extranjera, o pertenezcan a esos países. En definitiva será una deferencia de su empresa respecto a sus invitados, que siempre le aportará un valor añadido.

En cuanto al número de camareros que deben estar prestando servicio, depende de varios factores, comenzando con la experiencia y profesionalidad de los que vayan a servir el catering, así como del tipo de protocolo que se aplique.

Como norma general, cuanto más protocolizada es la comida o cena, mayor debe ser el número de camareros. Si éstos son experimentados, una proporción de 1 camarero por cada 12/14 invitados es bastante adecuada.

Si el catering se sirve de pie, el número de camareros puede reducirse hasta 1 por cada 20/25 personas.

MEDIOS A EXIGIR.

No me dice que los catering se sirven en locales de su empresa, o en locales de la propia empresa de catering, por lo que me centro en el primer caso.

Una buena infraestructura (mantenimiento de bebidas frías y calientes, vajillas, cristalerías, litos, enfriadores, cubiertos, carros, bandejas, mantelerías, etc.) facilitará que los camareros puedan ejercer con mayor eficacia, y atender a los invitados con profesionalidad. Asegurará también su presencia y por lo tanto la sensación de sentirse bien atendido.

Un jefe de sala y un ayudante al menos, que no se ocupen de ninguna mesa, sino exclusivamente de supervisar el evento, coordinarlo y corregir deficiencias si éstas se producen, en un elemento que da seguridad en el desarrollo del mismo.

Este jefe de sala se ocupará además de distribuir el trabajo por grupos de camareros, asignando a éstos una tarea específica (emplatado, servicio de bebidas, etc.).

Debe concretar también el montaje de mesa y los mínimos que debe cumplir, incluidos los adornos y ornamentación.

EL MENÚ.

Debe hacerse una prueba anterior y comprobar que el conjunto de alimentos es el que se espera según la importancia del evento, tanto en cantidad como en calidad y por supuesto en coherencia con el entorno, el lugar, y la ocasión.

Tanto si es un cóctel como una cena sentados, o comida/almuerzo o tan sólo desayuno o café, el responsable de su empresa debe pedir una prueba de menú, elegir los alimentos y cerrar un precio en base a un baremo que tendrá en cuenta tanto el tipo, como el número de invitados aproximado. Eso, por otra parte, permitirá también establecer un presupuesto más ajustado y previsible.

Como norma general, se elegirán alimentos poco elaborados, del tiempo, de la comarca, y las bebidas, en concreto vinos y cavas, de la tierra. Es interesante personalizar las botellas con el logotipo de la empresa, y no es muy complejo conveniar con bodegas de la zona esta circunstancia.

ESPACIOS FÍSICOS.

Como le decía antes, si su empresa no dispone de locales adecuados propios en cada delegación, lo habitual es alquilar uno, normalmente propuesto por la empresa de catering.

Básicamente, debe tenerse en cuenta que no esté demasiado lejos del lugar de trabajo o alojamiento, que sea de fácil acceso, y que cumpla con los requisitos de dignidad que su empresa merece.

Deberá tener en cuenta la cuestión de ornamentación con la imagen empresarial, y la capacidad de personas que necesite. Como norma general, en un cóctel de pie se necesita 1 metro cuadrado por persona para que sea cómodo. Si es sentado, el espacio necesario para que no existan apreturas y que se utilicen los tipos de mesa y protocolo adecuados al evento. Sentada, cada persona necesita un mínimo 60-70 cms. para estar cómoda.

Preste atención a las condiciones de climatización y sonorización, pues su mal funcionamiento o ausencia pueden destruir todo el éxito conseguido con la previsión de otras cuestiones.

Creo que le he dado una visión general bastante completa para elaborar unas instrucciones detalladas. Le aconsejo que tenga en cuenta las particularidades de cada sucursal empresarial e intercambie con ellas una propuesta inicial de la que partir.

Cuando todos participan, la colaboración y ejecución siempre es mucho más fluida y positiva.

Saludos.

martes, 26 de julio de 2011

CÓMO SERVIR A LOS INVITADOS.


Hola, he visto los artículos referidos a elegir un menú y el orden en que deben servirse los alimentos, y me gustaría saber el orden de servicio a las personas que están sentadas a la mesa, y quién y cómo se ha de servir. Gracias.

El orden en que debe servirse la comida a las personas sentadas a la mesa, varía ligeramente en función de si la comida es en casa, servida por los anfitriones o el servicio si lo hay; si es en un restaurante servido por camareros o si se trata de un banquete oficial o de boda.



COMIDA EN CASA SERVIDA POR LOS ANFITRIONES:

Dependiendo de la formalidad de la ocasión, lo más normal es que los anfitriones (uno u otro) comiencen a servir empezando por la persona de más edad (o mujer) más relevante que estará seguramente a su derecha. Irá recogiendo los platos que le ofrecen los invitados y sirviéndoles hasta acabar con el hombre más joven. Los últimos en servirse son los anfitriones.

EN UN RESTAURANTE SERVIDO POR CAMAREROS:

Lo normal es que el camarero comience a servir primero a las señoras (la de más edad antes) y continúe hasta terminar con el hombre más joven.

EN UN BANQUETE:

En una boda, se sirve primero a los novios y a la mesa presidencial. El resto de mesas se sirven comenzando por la "señora 1", después el "caballero 1" siempre de derecha a izquierda.

Si el banquete es oficial, los invitados estarán sentados de acuerdo al RD 2099/93 sobre precedencias, y se les servirá en ese orden.

En resumen, las reglas generales del servicio son primero a la esposa del invitado del honor y después al resto de señoras por la derecha, terminando con la anfitriona. En cuanto a los hombres, primero al invitado de honor y a continuación al resto por la derecha, terminando con el anfitrión.

Las señoras antes que caballeros y el invitado antes que el anfitrión, salvo altas personalidades o bodas como ya he dicho.