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miércoles, 24 de febrero de 2016

EL EMPRESARIO CATETO.


Pues sí. Y la expresión no es mía, sino de uno de mis alumnos en el Ciclo Formativo "El Manual de Estilo de tu Empresa", que he tenido el gusto de impartir en el Centro de Emprendedores de Alicante.

El penúltimo módulo del Ciclo es el de Imagen y Etiqueta Personal. Para llegar a éste, hemos pasado previamente por imagen corporativa, las precedencias en la empresa, sus documentos, sus actos más habituales, etc.

Las conclusiones sobre el Ciclo han versado sobre la constatación de que la información y formación sobre los aspectos legales, fiscales, comerciales... que se ofrecen hoy dia al emprendedor es extensa y muy buena, pero ¿dónde está formación e información sobre los recursos personales, sobre el dominio de las habilidades sociales, sobre la imagen personal, el saber sentarse a la mesa, saludar, presentarse...?

Y me han acabado pidiendo que incluyera en la medida de lo posible, un tiempo dedicado al protocolo social, a enseñarles toda esa serie de cosas que les dan seguridad en la forma de actuar, que les proporcionan armas para desenvolverse en los actos sociales y empresariales en los que se ven envueltos, y en definitiva, qué se hace con el pan, qué se hace con el hueso de la aceituna y cómo se estrecha correctamente la mano cuando se presentan o les presentan, para no parecer un empresario cateto.

Esto para mí ha sido una alegría, pues viene a confirmar lo que otro alumno, que estudia su último año de ingeniería, me dijo también: nos enseñan a desarrollar el proyecto, pero no a saber presentarlo.

La expresión verbal, la voz, la entonación, el timbre, la oratoria, la compostura personal, la autopresentación, no se enseña en la Universidad. Conocedores de la importancia de saber vender el producto, no se aprende a, junto a él, vender a quien lo elabora. Grave error.

Un emprendedor que quiera progresar en la materialización de su idea de negocio, no sólo tiene que conocer los mecanismos comerciales, también ha de conocer y dominar las habilidades sociales que le garantizan la guinda a su proyecto.

Es como en los centros escolares. En los últimos años comienzan, de nuevo, a echar de menos las clases de cortesía, de relación personal positiva, de respeto al otro... frente a las aulas de informática y de tabaco.

Es satisfactorio, pero aún nos queda mucho. Siempre he defendido que el protocolo busca como norma fundamental la armonía: todo cuadra, todo encaja, todo sale. Pues eso hemos de potenciar en el emprendedor: la armonía.

Armonía entre lo que sabe, lo que es, lo que se ve, lo que hace y lo que dice.

Y al hilo de esto recuerdo ese viejo chiste, en el que hay dos esculturales señoras en un baile muy glamuroso, a las que se acerca un señor para entablar conversación. Una de las señoras, la más espectacular, no dice nada. El señor, intrigado, le pregunta:

- Y usted, ¿no dice nada?

A lo que la señora con voz chillona responde:

- ¿P'aqué, p'acagal-la?.

Conclusión: el protocolo elimina el factor cateto de las técnicas de marketing.



viernes, 1 de junio de 2012

DAME PAN Y DIME TONTO.

12.30 del mediodía, cafetería en paseo emblemático de Alicante. Hace calor. Tres personas, una de ellas, yo. Se acerca el camarero, un joven uniformado con ropa corporativa, logotipo en el pecho, delantal. Todo negro, que está de moda en la hostelería. Su cara no es, digamos, de agrado. Arrastra levemente los pies, su cara no es sonriente. En resumen, se intuye pocas ganas de hacer lo que está haciendo.

Pero ¡ay! se acerca pero no a nuestra mesa… pasa de largo en tres recorridos. Es decir, sencillamente nos ignora. Limpia otras mesas ya vacías pero no nos pregunta, aprovechando el viaje de vuelta en vacío, qué vamos a tomar.

Han pasado 10 minutos. Cuando estás esperando que te atiendan en una cafetería, 10 minutos es una eternidad.

La cuarta vez se acerca a una mesa junto a la nuestra, donde se ha sentado una joven con un bebé. La saluda, besa al niño… se conocen o son de la familia. Se vuelve y pensamos que, como está al lado, por fin nos toca… pero no. Se va. Y lo llamamos:

- Disculpa, ¿nos puedes tomar nota?.

Esto ya fastidia, porque vamos a ver. ¿No soy el cliente? ¿Tengo que pedir perdón por consumir y pagar?.

- Sí, claro. Qué quieren tomar.

No es una pregunta cortés. Es algo así como el equivalente a “¿Para qué creen que estoy aquí?”.

- Yo quiero una Fanta de limón, dice una de mis acompañantes.

- Media tostada con aceite y un cortado con hielo, le digo yo.

- No damos pan ya, contesta.

- ¿Cómo? (no entiendo)

- Que a estas horas ya no damos desayunos.

Ojiplática me quedo. No estoy pidiendo churros para que tenga que encender otra vez la freidora…

- Es que tienen oferta de desayuno hasta una hora de la mañana (me susurra mi otra acompañante).

- Ah, pues entonces (le digo al camarero sonriente y entusiasta) ¿qué se puede comer ahora?

- Sándwiches, bocadillos… (contesta).

- A mí me pones medio bocadillo con jamón y una Coca-Cola (dice mi susurrante amiga).

- Pues ponme medio sándwich mixto y un cortado con hielo (qué maldita sea lo que me apetece un sándwich, pero es que medio bocadillo me apetece menos… )

He estado a punto de preguntar si el cortado sirve como pulpo, o no es considerado desayuno y ya no me lo puedo tomar hasta a partir de las 15.00, o las horas que ellos consideren que yo tengo que haber comido, pero digo, para qué.

Nos trae la bebida.

- Era de limón (dice mi amiga fantera).

- Ah, vale (y coge la Fanta de naranja y la vuelve a poner en la bandeja. Se va.)

Vuelve (ya para qué voy a pensar en lo que ha tardado) y deposita en la mesa dos platos, uno con el bocadillo de jamón y patatas chips, y el otro con el medio sándwich y más patatas chips.

Sorprendentemente, resulta que el medio bocadillo (¡¡sí que hay pan!!) está tostadito, y el sándwich está a la plancha, también tostadito. No puedo resistirlo, estoy hasta el moño de normas absurdas con las que hay que tragar en función de no sé qué estrategia comercial que desde luego, no es precisamente al cliente a quien beneficia.

Es decir, que si lo pido con jamón o con algo en medio, sí que se puede tostar el pan, pero si lo pido solo, no. Hay que fastidiarse. Es como las bolsas de las grandes superficies, que si no las pagas, contaminan, pero si las pagas, no.

No puedo reprimir el impulso y le pregunto, haciéndole volverse al oírme, lo cual ya es en sí un evidente fastidio para él:

- Disculpa, es curiosidad, pero si no te lo pregunto no me quedo tranquila. ¿Si es con algo en medio sí que hay pan tostado pero si lo quiero sin nada no?

Y antes de que me suelte lo del precio, le añado

- Si yo quiero media tostada con aceite y ya habéis decidido que a estas horas es más caro, y yo lo pago ¿no me lo puedo comer? ¿Y si te pido medio bocadillo con aceite y sal, me lo pones?

Su expresión dice “me tocó la imbécil de hoy” y me contesta que “las normas no las pone él”.

Se da la vuelta y se va. O’Hara, en la Explanada de España, para más señas. Y lo digo porque no sé por qué razón, hay tanto reparo en poner nombre y lugar a determinadas cosas, como si los clientes no tuviéramos derecho a decir la verdad cuando no nos tratan bien.
Esto, tan absurdo como irritante, responde a algo muy simple que se convirtió en una constante en tiempos de bonanza económica, cuando ir a un sitio de moda suponía casi el tener que pedir permiso para entrar y por supuesto, aceptar con resignación y de buen grado cualquier norma de la casa, a pesar de que somos los clientes quienes pagamos por todo.

Hoy en día, esta filosofía está agonizando a pasos agigantados. Por una simple razón: cada vez, al cliente, nos cuesta más gastar un euro. Somos más exigentes y tenemos más información. El sitio de moda lo hace el cliente, porque va y les paga para que continúen estando de moda.

Y a estos establecimientos que se acogen a normas, ofertas, etc. que están pensadas para, en teoría, atraer clientes por precio, se les olvida algo fundamental: el servicio de calidad.

Los clientes pagamos más a gusto cuando salimos del establecimiento sintiéndonos los reyes del local; cuando nos han tratado con corrección y la calidad de los alimentos y del local se corresponde con la del servicio. E incluso perdonamos alguna deficiencia en alimento o local si el servicio ha sido el correcto.

Y por otro lado, no sirve de nada una imagen corporativa guay de un personal guapo y joven si no saben sonreír, tratar a las imbéciles como yo y tener capacidad resolutiva para tomar decisiones más allá de las cuadriculadas y generales impuestas por alguien que en la mayoría de los casos, no está al pie del cañón atendiendo a los clientes y por eso, concibe procedimientos estándar, como los que emplean las teleoperadoras…

Creo que es sustancial para los establecimientos recuperar la máxima de que “el cliente es lo primero”, personalizando su atención y sobre todo formando al personal que trabaja en ellos. Eso es lo que fideliza clientes.

Y esos establecimientos existen, doy fe. Por ejemplo, no hay más que andar unos metros más, sentarse en SOHO MAR del puerto y ver cómo un camarero sonriente, con apariencia de estar encantado de atenderte, llega cuando apenas te has sentado y te dice

- ¡Buenos días! ¿Qué les apetece tomar?

Y en menos que canta un gallo tienes tu consumición sobre la mesa, pidas lo que pidas a la hora que lo pidas. Eso es atención de calidad.

Y al César lo que es del César.

lunes, 28 de mayo de 2012

DIFERENTES FORMAS DE INVITAR EN EL TRABAJO.

Desayuno de trabajo en el
Restaurante Dársena de Alicante


¿Cóctel? ¿Almuerzo? ¿Desayuno? ... Aquí están las diferencias entre uno y otro. Las empresas deben elegir con propiedad el tipo de comida de trabajo en función de qué se pretende, a qué hora se hace, y consecuentemente deben saber qué menú deben contener, dónde hacerlos y cuánto deben durar.





En este cuadro, se resumen de forma práctica todos esos datos:

jueves, 9 de febrero de 2012

SALUDOS EMPRESARIALES.

Hola Charo, genial tu página, tu blog y tus respuestas. Te felicito por tu trabajo. Tengo algunas dudas: El Presidente de mi empresa y la Directora deben asistir a un congreso de las Naciones Unidas, ¿quién debe presentar a quién cuando se encuentren con otros directivos?


Hola, muchas gracias por tus halagos. 

Depende de dónde y con quién se encuentren, si en las actividades previstas (si las hay) fuera del orden del día del Congreso, o en el desarrollo del mismo.

Por ejemplo, dentro del Congreso, si el encuentro es entre Presidentes de empresa exclusivamente, y el resto de directivos acuden a modo de apoyo, dependerá de quién conozca a quién. Normalmente, los Presidentes se conocen entre sí (y si no es así, será labor de sus ayudantes averiguar identidades con foto y breve informe sobre cada uno de los Presidentes y sus empresas con los que se va a encontrar).

Los Presidentes saludan a Presidentes y se presentan entre sí, presentando a continuación a sus subordinados si es necesario. Los directivos jerárquicamente inferiores, cuando se encuentran entre sí se presentarán unos a otros, intentando hacer un símil con el protocolo social, en el que, recuerda, es el más joven quien se presenta ante el más mayor; el jerárquicamente menos importante al más importante, el hombre a la mujer siempre que ésta no sea más mayor (aunque has de tener en cuenta que en el mundo empresarial no existen los sexismos), etc., pero sin conocer con mayor precisión qué tipo de encuentro es y cómo está configurado, no puedo darte una respuesta más precisa.

No obstante, al tratarse de un Congreso, es previsible que todo esté perfectamente organizado y los encuentros se produzcan con fluidez y naturalidad, y es probable también la existencia de "cicerones" que se ocupen de favorecer y canalizar las presentaciones.

Saludos.

jueves, 10 de noviembre de 2011

BOB ESPONJA, CENA DE GALA Y HOMENAJE.

Hola Charo. Enhorabuena por tu página, la consulto mucho y me es muy útil para mi trabajo y para mi vida personal, aunque es la primera vez que te hago una pregunta. Verás, en mi trabajo (una empresa mediana, tirando a grande), soy la persona que en Dirección se ocupa de la organización de los actos tanto a nivel interno como externo. Ahora mi jefe me ha mandado organizar una cena de gala en honor de un directivo que lleva en la empresa 25 años, es de los fundadores. Es la primera vez que organizo un acto de este tipo (homenaje), y mi jefe tiene interés en que todo salga muy bien, como es natural. Necesitaría orientación sobre cómo hacer la invitación, qué texto poner y quién invita, si el presidente o el director general. Por otra parte ¿cómo le digo a los invitados que tienen que llegar antes y la etiqueta de la cena? ¿Les tengo que decir cuáles van a ser los detalles de la cena en cuanto a las intervenciones y demás? ¡Muchas gracias!. Eva, Málaga.

Hola Eva, gracias por tu amabilidad. Una cena de gala en el marco de una empresa privada es un acto corporativo interno, dentro de los eventos sociales de la misma. Hace poco, en uno de los cursos que he impartido, hacíamos una práctica muy parecida. El Director General de Expansión cumplía 50 años en la empresa y el Presidente le organizó un homenaje. Así que los documentos que hicimos en dicha práctica vienen como anillo al dedo.

El contexto de la práctica fué bastante divertido, pues utilizamos los personajes del mundialmente afamado Bob Esponja, donde éste se había hecho con la propiedad el local del señor Cangrejo tras su jubilación, y compartiendo aventura con ese Director General de Expansión, había conseguido, en los 50 años de trabajo en la empresa, que The Krusty Krab abriese sucursales por todo el mundo, conservando su sede central en Fondo de Bikini.

Y todo ha de comenzar comunicando al homenajeado el evento que se ha decidido organizar en su honor:




El Presidente, es quien invita a dicha celebración tanto a los trabajadores de la empresa como a aquellos clientes, proveedores, colaboradores... que se estime oportuno, mediante el siguiente tarjetón, en cartulina acorde a la identidad corporativa, de buena textura y bastante elegante, con sobre en consonancia y con el nombre de la persona y su dirección escrita a mano en el mismo:



el nombre del invitado, iría también escrito a mano, como expresión material de una invitación especial y muy personalizada. Se enviará por correo postal, certificado, o por mensajero, y con un mínimo de dos meses de antelación.

En la invitación se indica quién invita, a qué, a quién, cuándo y dónde. Más que suficiente. Cualquier otra observación restaría elegancia a la invitación, para acercarla al contexto organizativo que no debe entremezclarse, como elemento de menor altura, a la esencia pura del acto en sí.

Por lo tanto, elaboramos otro documento donde se reflejaran esos aspectos organizativos que garantizan el buen desarrollo y ejecución de un acto de este nivel.


En esta nota de protocolo, informamos a todos los invitados de los aspectos que deben conocer para facilitar su correcta participación en el acto, desde la etiqueta del mismo hasta su hora máxima de llegada al evento. Nos sirve además para hacer notar elegantemente la importancia del mismo. La nota de protocolo, irá dentro del mismo sobre que la invitación, en el mismo tipo de cartulina pero con un tamaño inferior a la invitación (podemos elaborarla también en formato díptico, lo importante es que se lea cómodamente y sea de diferente formato a la invitación).

Una vez que los invitados han confirmado su asistencia, realizaremos un segundo envío con los billetes de transporte, si procede, su reserva de hotel si procede, y el cronograma de la cena:


De tal forma que todos saben qué va a ocurrir durante la cena, los momentos del brindis y quién va a intervenir. Naturalmente, dejaremos siempre un margen para la espontaneidad dado que se trata de un acto entrañable con personas mayoritariamente de dentro de casa.

Paralelamente, hay otros aspectos organizativos de máxima importancia, como:

Elaboración de base de datos de invitados (en este caso, asisten con acompañante, no necesariamente tienen que ser cónyuges).
Confirmaciones y número de asistentes.
Protocolización de invitados.
Necesidad de medios humanos (auxiliares de protocolo).
Medios materiales (audiovisuales, sonido, etc.).

Y por supuesto la oportuna decisión sobre el tipo de mesas y su capacidad máxima, el ajuar que se utilizará, el menú, etc., y dentro de los documentos la elaboración de la minuta.

Ésta, acorde con el resto de la papelería del evento (carta, invitación, sobre, nota de protocolo...) puede ser un tarjetón que en su anverso tendrá el logotipo empresarial, motivo que se celebra, lugar y fecha, y por el reverso, el detalle del menú. También puede ser un díptico, en cuyo caso, en la portada irá el logotipo y motivo, fecha y lugar, y en el interior, segunda hoja, el detalle del menú. Y en la contraportada, puede ir el logotipo del local donde se celebre el acto.

Todo debe estar en armonía, y en función de la relevancia del acto y el presupuesto.

Espero que estos ejemplos te sirvan, Eva, y que el acto sea un éxito. Cualquier duda, vuelve a escribirme.

Suerte y un saludo.







jueves, 13 de octubre de 2011

LOS AVIONES PRIVADOS: ORDENACIÓN Y PRECEDENCIAS.

Hola Charo. Soy azafata de vuelo, y voy a trabajar durante unas semanas en un avión privado, con motivo de unos desplazamientos de sus dueños a diversas capitales de Europa. En los vuelos irán VIP's y 3 personalidades políticas que vienen como invitados en viajes de vacaciones. Busco cómo acomodarlos en función de su importancia pero sólo encuentro ordenaciones en coches, que tienen menos asientos, y por otra parte, en locales o banquetes. Gracias anticipadas por tu ayuda. Lorena.


Hola Lorena. No me dices cómo es el avión, cómo están distribuidos los asientos en el interior, etc. Los aviones privados suelen tener una configuración bastante distinta a los comerciales. Los asientos pueden estar dispuestos de dos en dos a cada lado del pasillo y en muchos casos, enfrentados hacia el pasillo o con sofás o butacas de relax, por lo que decidir una configuración concreta es complicado.

Por otra parte, en este tipo de aviones, y dadas las características de las personas que lo ocupan, la configuración interior está normalmente muy bien definida y no da lugar a dudas sobre qué asiento ocupa cada cual.

No obstante, como normas generales has de recordar que siendo un vehículo, podemos aplicar con bastante similitud las precedencias que se aplican en un automóvil. Es decir, considerando la cabina como el habitáculo del conductor, en la parte posterior, la persona más importante se sitúa a la derecha en sentido de la marcha, y a partir de ahí el resto de personas de más a menos. Debes tener en cuenta que lo que se llama mejor asiento es el que está junto a la ventanilla.

En cuanto a subir y bajar, aplicamos las mismas reglas que en un acto; sube en último lugar el más importante y baja igualmente el último.


Te pongo un ejemplo con dibujo casero, para que en la medida de lo posible lo apliques, si te lo solicitan.

Saludos.

jueves, 28 de julio de 2011

EL CATERING DE EMPRESA.



Trabajo en una empresa comercial en la que frecuentemente ofrecemos catering a visitas de delegaciones, tanto españolas como extranjeras. Tenemos sucursales por varias ciudades de España, y viajo continuamente acompañando a estas visitas. Los catering que se ofrecen son contratados por cada sucursal, y he visto mucha variedad y diferencias, tanto en positivo como en negativo, en ellos. Me gustaría, para uniformidad de la empresa, dar unas instrucciones o normas sobre cómo deben ser esos catering. No tengo problemas con la tipología de los alimentos, ni con el tema de bebidas y presupuesto, pero me surgen muchas dudas sobre qué características deben exigirse a las empresas en cuanto a los camareros (algunos servicios fueron un horror) y sobre los lugares y espacios físicos donde se dan estos catering. Muchas gracias por su ayuda.

Hola. Me parece una idea excelente el establecer unas normas que unifiquen el comportamiento de su empresa en este tipo de eventos, que debería extenderse a todas las actuaciones que realice, tanto comerciales como de gestión.

Le aconsejaría en primer lugar, que consensue estas normas con el departamento que en su empresa se responsabilice de las actuaciones externas, con el fin de que guarden sintonía con la imagen corporativa general, tanto en el modo como en la forma, respetando y potenciando al máximo la identidad empresarial.

En realidad, este tipo de actuaciones deben recogerse en el Manual de Estilo de la corporación, cuya creación le animo a promover si no lo tienen ya.

Debe contemplar en esas normas la obligatoriedad de dar relevancia a la imagen corporativa de su empresa, según corresponda a la ocasión, mediante los símbolos de la misma. Del mismo modo, si se dan regalos corporativos, en qué circunstancia, de qué manera, a quién y de qué categoría, y cómo se presentan y entregan.

Entrando en el tema que me consulta, le hago unas consideraciones generales que es conveniente conocer para a continuación, entender y elegir con mayor criterio las normas que quiera usted dictar.

LOS CAMAREROS.

Como punto de partida, por supuesto exigiremos higiene exquisita (uñas cortas y limpias, pelo limpio y/o corto y/o recogido, dientes impecables, afeitado perfecto o barba y/o bigote cortos y cuidados, etc.). Los camareros y camareras no deben llevar adornos en las manos, ni relojes ni pulseras que puedan interferir de algún modo en el desempeño de su trabajo o en la higiene del mismo.

El resto de adornos (pendientes, coleteros, piercings, tatuajes…) deben ser extremadamente discretos o no verse o no existir.

Todo esto parece una obviedad, pero la práctica demuestra que no siempre se cumple.

Dependiendo del catering, su importancia y experiencia como empresa, tendrán como trabajadores a personas más o menos formadas, por lo que nada debe dejarse a la suposición.

Por lo tanto, la buena presencia debe pasar por el propio cuerpo y extenderse al uniforme, atuendo imprescindible que debe reflejar la identidad corporativa de la empresa y que debe ser impecable desde la corbata, si la lleva, hasta los zapatos.

Y por supuesto, a la forma de tratar a los invitados. A un camarero se le puede perdonar un pequeño fallo en el servicio, pero nunca se tolerará ni olvidará un mal
talante, un desaire, una falta de respeto o una notoria antipatía.

Me dice que atiende usted a delegaciones tanto de España como extranjeras. Este es un punto a tener en cuenta pues es buen detalle si podemos negociar con el catering la presencia de camareros que hablen la lengua extranjera, o pertenezcan a esos países. En definitiva será una deferencia de su empresa respecto a sus invitados, que siempre le aportará un valor añadido.

En cuanto al número de camareros que deben estar prestando servicio, depende de varios factores, comenzando con la experiencia y profesionalidad de los que vayan a servir el catering, así como del tipo de protocolo que se aplique.

Como norma general, cuanto más protocolizada es la comida o cena, mayor debe ser el número de camareros. Si éstos son experimentados, una proporción de 1 camarero por cada 12/14 invitados es bastante adecuada.

Si el catering se sirve de pie, el número de camareros puede reducirse hasta 1 por cada 20/25 personas.

MEDIOS A EXIGIR.

No me dice que los catering se sirven en locales de su empresa, o en locales de la propia empresa de catering, por lo que me centro en el primer caso.

Una buena infraestructura (mantenimiento de bebidas frías y calientes, vajillas, cristalerías, litos, enfriadores, cubiertos, carros, bandejas, mantelerías, etc.) facilitará que los camareros puedan ejercer con mayor eficacia, y atender a los invitados con profesionalidad. Asegurará también su presencia y por lo tanto la sensación de sentirse bien atendido.

Un jefe de sala y un ayudante al menos, que no se ocupen de ninguna mesa, sino exclusivamente de supervisar el evento, coordinarlo y corregir deficiencias si éstas se producen, en un elemento que da seguridad en el desarrollo del mismo.

Este jefe de sala se ocupará además de distribuir el trabajo por grupos de camareros, asignando a éstos una tarea específica (emplatado, servicio de bebidas, etc.).

Debe concretar también el montaje de mesa y los mínimos que debe cumplir, incluidos los adornos y ornamentación.

EL MENÚ.

Debe hacerse una prueba anterior y comprobar que el conjunto de alimentos es el que se espera según la importancia del evento, tanto en cantidad como en calidad y por supuesto en coherencia con el entorno, el lugar, y la ocasión.

Tanto si es un cóctel como una cena sentados, o comida/almuerzo o tan sólo desayuno o café, el responsable de su empresa debe pedir una prueba de menú, elegir los alimentos y cerrar un precio en base a un baremo que tendrá en cuenta tanto el tipo, como el número de invitados aproximado. Eso, por otra parte, permitirá también establecer un presupuesto más ajustado y previsible.

Como norma general, se elegirán alimentos poco elaborados, del tiempo, de la comarca, y las bebidas, en concreto vinos y cavas, de la tierra. Es interesante personalizar las botellas con el logotipo de la empresa, y no es muy complejo conveniar con bodegas de la zona esta circunstancia.

ESPACIOS FÍSICOS.

Como le decía antes, si su empresa no dispone de locales adecuados propios en cada delegación, lo habitual es alquilar uno, normalmente propuesto por la empresa de catering.

Básicamente, debe tenerse en cuenta que no esté demasiado lejos del lugar de trabajo o alojamiento, que sea de fácil acceso, y que cumpla con los requisitos de dignidad que su empresa merece.

Deberá tener en cuenta la cuestión de ornamentación con la imagen empresarial, y la capacidad de personas que necesite. Como norma general, en un cóctel de pie se necesita 1 metro cuadrado por persona para que sea cómodo. Si es sentado, el espacio necesario para que no existan apreturas y que se utilicen los tipos de mesa y protocolo adecuados al evento. Sentada, cada persona necesita un mínimo 60-70 cms. para estar cómoda.

Preste atención a las condiciones de climatización y sonorización, pues su mal funcionamiento o ausencia pueden destruir todo el éxito conseguido con la previsión de otras cuestiones.

Creo que le he dado una visión general bastante completa para elaborar unas instrucciones detalladas. Le aconsejo que tenga en cuenta las particularidades de cada sucursal empresarial e intercambie con ellas una propuesta inicial de la que partir.

Cuando todos participan, la colaboración y ejecución siempre es mucho más fluida y positiva.

Saludos.

lunes, 20 de junio de 2011

PROTOCOLO Y ETIQUETA 1 - MÁRKETING Y VENTAS 1.




Caracoles en el Bar Estiu, Alicante.
Existe una fuerte tendencia en muchas grandes empresas en Europa de incluir entre sus procesos de reclutamiento y selección de personal e, incluso, de promoción y ascensos, una invitación a cenar con el CEO (presidente ejecutivo), director o gerente.

Empero, no se trata de una atención al candidato, ni de un estímulo al personal, sino de una valoración sobre el saber social del profesional.

En la actualidad, los empresarios deben relacionarse en distintos contextos, fuera de la oficina, y en diversas horas, con gerentes de otras compañías, directores de departamentos, autoridades gubernamentales a nivel nacional e internacional, y el saber comportarse adecuadamente es un valor agregado imprescindible en el mundo globalizado de hoy.

Es así como en el transcurso de una cena o un almuerzo es posible valorar si el profesional puede desempeñar un buen papel en la mesa, si conoce cómo servirse de la cubertería, la vajilla y la cristalería; si sabe el momento de iniciar y terminar de comer, y si tiene fluidez para relacionarse con la persona anfitriona y las otras personas invitadas. Si se es anfitrión debe tenerse en cuenta la organización del espacio, la precedencia (quién se sienta dónde) y la distribución de los elementos adicionales para que no interfieran con el contacto visual y el diálogo.

La imagen de la empresa depende de la impresión que causen sus ejecutivos y, en general, todos sus empleados, no solamente en la oficina o salas de reuniones, sino también cuando la representan en contextos sociales. Se trata de una competencia que se llama el saber social y se conoce en términos generales como etiqueta.

En el caso que nos ocupa, se trata de etiqueta de empresa y las oficinas de recursos humanos ya están incorporando cursos y talleres sobre este tema para capacitar a la persona con este saber social específico.

Empero, la etiqueta es solamente parte de un saber más amplio: el protocolo de empresa. Es ampliamente reconocida la importancia de que todas las personas que trabajan en la compañía tengan claro cuál es la imagen que se proyecta a clientes, a los proveedores y, en general, con el gran público.

Varios protocolos.

La imagen incluye, pero trasciende, la paleta de colores, la línea gráfica, la papelería, las tarjetas de presentación y los símbolos. Se refiere también a normas de vestimenta, la forma de relacionarse al representar a la empresa, la importancia de la puntualidad, así como la manera de recibir y atender al público.

Para las firmas multinacionales, es importante que sus ejecutivos y, en general, todo el personal conozcan el protocolo de empresa internacional. Mucho de este protocolo podría estar ya definido por la casa matriz.

Sin embargo, siendo que las relaciones de una empresa trascienden los contactos puramente intra e inter institucionales, es necesario que el personal conozca también el protocolo de estado (por si la relación es con gobiernos) y el protocolo intercultural (para saber ser en culturas muy diversas a la nuestra). Por ejemplo, ¿cómo se saluda en una cultura muy distinta de la nuestra?, o ¿qué procede si se debe realizar un intercambio de regalos?

Con el fin de cuidar el protocolo, las oficinas de recursos humanos están optando no solamente por ofrecer cursos de protocolo (que incluye el de empresa, el de estado y el intercultural) a sus ejecutivos y empleados, sino también por escribir y distribuir entre sus empleados sus propios manuales de protocolo institucional.

Es importante tener presente que el protocolo y la etiqueta no solamente son necesarias para dar una imagen consistente de la compañía y facilitar sus relaciones institucionales y el buen funcionamiento sino que también son una herramienta de comunicación.

Artículo de Daniella Capra Badilla Especialista en Protocolo, Ceremonial y Relaciones Institucionales, Universidad de Granada.

jueves, 16 de junio de 2011

COSAS QUE NO DEBES HACER EN LA OFICINA.

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Oficina moderna, minimalista, trabajadores jóvenes, sin despachos, con espacios diáfanos... he aquí una breve relación de cosas que suceden a diario en algunas oficinas y que no deben hacerse si queremos tener a salvo nuestra imagen:

- Comerse el bocadillo o tener el tuperware sobre la mesa.
- LLegar con el pelo mojado.
- Traerse puesto el palillo desde el bar.
- Enjuagarse la boca sonoramente y luego tragarse el agua.
- LLevar pantalón corto.
- LLevar chanclas playeras.
- Poner nuestra propia música en el pc y extender las ondas sonoras por todo el despacho, y menos aún si cantamos al compás.
- Desperezarse.
- Bostezar sonoramente.
- No atender el teléfono de los compañeros cuando éstos no están.
- Sonarte la nariz y dejar los kleenex sobre la mesa para reutilizarlos.
- Morder el lápiz y dejarlo en el lapicero de otro (y aunque no lo dejes, tampoco).
- Poner los pies encima de la mesa o en otra silla  (y si es sin zapatos, menos).
- Quitarse los zapatos (todo lo demás, menos).


¿Increíble? Pues sucede...


miércoles, 4 de mayo de 2011

TACONES+MINIFALDA= ¿POCO PROFESIONAL?

Ni plataformas de vértigo ni faldas cinturón. El despacho de abogados Allen & Overy ha decidido atajar el continuo trasiego de abogadas -principalmente en periodo de prácticas- que asisten a las reuniones con clientes subidas en zapatos altos y ataviadas con vestidos minifalderos. El despacho británico acaba de enviar un e-mail en el que se informa de las reglas de apariencia en reuniones e insta a vestir adecuadamente a su personal femenino, incidiendo en la prohibición de faldas cortas y high heels de 20 o más centímetros. Por su parte, a los hombres les pide más cuidado con el cepillado de zapatos.

"Nuestra firma ha implantado el business casual para que los profesionales puedan trabajar de forma cómoda, sin embargo, cuando el letrado tiene que reunirse con un cliente, exigimos que lleve traje tanto si es un hombre como una mujer", ha explicado a CincoDías el portavoz de la firma desde Londres.

En la City, según señala este portavoz, el traje empieza a no resultar imprescindible los días laborables, sino únicamente cuando el abogado concreta una cita de negocios con un cliente. En España, sin embargo, la práctica del traje sigue siendo la tónica común entre profesionales, con la única excepción del viernes, donde se permite algo más de informalidad en el vestuario.

"Por este motivo, en España no ha hecho falta enviar cartas notificando estas reglas, ya que las mujeres abogadas suelen ser más sensibles a las fórmulas de vestir correctas en cada ocasión", añade sonriendo el portavoz.

No obstante, en el e-mail a las británicas tampoco se especifica cuál es el largo correcto de una falda para ir a trabajar, porque "entendemos que las mujeres son lo suficientemente inteligentes, y mucho más nuestras empleadas, para saber cuáles son las reglas del decoro", explican en esta firma de abogados.

No es la primera vez que ocurre algo parecido. En enero pasado, el banco de inversión UBS publicó 44 páginas sobre cómo deberían vestirse sus empleados. En ellas, se explicaba desde el color de la ropa interior -a ser posible evitando las transparencias- hasta la longitud de las uñas pintadas -cortas-. También JP Morgan destacó en 2003 por llamar la atención sobre el atuendo de la plantilla.

La práctica en España es diferente. En los 120 folios de la memoria de RSE (RSE=Responsbilidad Social Empresarial) que Garrigues ha publicado no aparece ninguna mención sobre cómo deben ir los abogados de la firma, sin embargo en septiembre suelen hacer un cóctel para dar la bienvenida a los becarios -336 el año pasado, de ellos el 52% mujeres- y allí se les informa de varios aspectos que rigen la firma, como "la estructura de los departamentos internos y servicios de apoyo, así como las normas profesionales y éticas".

Son métodos para cuidar al cliente y para indicar el respeto del abogado hacia cada caso, según imponen las leyes del protocolo.

El atractivo, a la baja.

La discriminación por el físico se encuentra, hoy en día, tan castigada que las empresas británicas y norteamericanas han pasado de solicitar la fotografía en el currículum a incluso penalizar a quienes la adjuntan.

"Es algo que está a la orden del día de los headhunters ingleses y estadounidenses, pero que en España no acaba de implantarse. La foto suele mandarse, aunque también es algo voluntario", añaden desde una empresa española de selección de personal.

En EE UU, el atractivo y la forma de vestir de una empleada de Citigroup, Debrahlee Lorenzana, le valió un despido, por considerarla demasiada provocativa, según su propia versión.

El atuendo, en cualquier caso, siempre será un tema controvertido. En sentido contrario, ocurre también en Francia con el burka, de ahí que la medida sea el término medio.








martes, 26 de abril de 2011

LOS UNIFORMES EN LA PEQUEÑA EMPRESA.

Hola mi pregunta es la siguiente, tengo un negocio, es una ferretería. ¿Qué vestuario me aconsejarías para estar en mi negocio? El negocio es mio asi que no es necesario que use uniforme porque solo yo lo atiendo. Espero tu respuesta, gracias.


Buenos días. La imagen corporativa de un negocio incluye la imagen personal de quienes están al frente de él. El tipo de negocio influye, obviamente, en el estilo y composición del vestuario a utilizar. No es lo mismo tener un estudio de fotografía que, como es su caso, una ferretería y estar en la atención al público.
 
Por otra parte, habrá de tener en cuenta el estilo de su ferretería. No me dice si es un comercio tradicional, donde las tendencias modernas no han llegado, donde el público es mayoritariamente profesional... o si por el contrario es una ferretería actual, que ofrece productos complementarios y que atiende al público en general.
 
Como norma general, y aunque sea usted la dueña, es conveniente que utilice una mínima uniformidad, por varias razones. Si encarga usted una ropa específica, tipo camisa y pantalón, de colores neutros (¿cómo es el logotipo de su empresa y qué colores tiene?) y en la que figure impreso el anagrama, nombre, etc. personalizará usted un estilo coherente con su negocio. Si además le añade su nombre de pila, dará una imagen cercana que favorecerá sin duda la relación con los clientes.
 
Lo que es obvio pensar, es que una ropa de calle, de tejidos delicados, las medias, las faldas o los zapatos de tacón, no es un atuendo cómodo para trabajar en un negocio como el suyo.
 
Yo valoraría la uniformidad, pues como le he dicho, favorecerá la identidad corporativa de su negocio y al mismo tiempo le sacará de la decisión diaria de qué ponerse, y le aliviará en cuanto a la comodidad del atuendo.
 
Saludos, 

lunes, 11 de abril de 2011

NAVEGAR, UNA EXPERIENCIA DE COOPERACIÓN Y EQUIPO.

La navegación a vela es una experiencia de superación personal, en la que nos enfrentamos a un medio en continuo cambio, sólo sometido a la propia naturaleza y contra el que no se puede luchar.



La adaptación al medio, su interpretación, la forma de interactuar con él, y el trabajo y la cooperación en equipo es la única manera de integrarnos en el elemento, y sin llegar a vencerle, someterle a nuestra necesidad y fundirnos de tal manera con la naturaleza, que se produzca un intercambio, una sinergia capaz de conseguir el mejor resultado.

Por ello, la navegación a vela se convierte en un medio de experimentación para el emprendedor, a través del cual aprende que no se puede luchar en contra... sino conocer, estudiar al enemigo, buscar complicidades a su alrededor y con todo ello a su favor, desmontar los inconvenientes y elementos contrarios y hacer de algo tan insumiso como el mar algo placentero, sintiendo que el gobernar la embarcación, interpretar la meteorología, y ceder parte de nuestro mando para compartirlo en grupo, es la única manera de avanzar, y conseguir nuestros objetivos.

La navegación como actividad complementaria a la formación del emprendedor es al mismo tiempo, una experiencia emocionante, adrenalínica y adictiva, pero siempre controlada a través de la templanza y la gallardía.

Tanto en fin de semana, como a lo largo de un día, podemos proporcionar al grupo de emprendedores una oportunidad diferente de experimentar sinergias grupales y afrontación de situaciones inesperadas que requieren una rápida capacidad de reacción, y en la que cada persona tiene un cometido concreto dentro de la responsabilidad de equipo. 

Un capitán, un marinero, un velero... Es una nueva propuesta de Evento y Gestión. Disfrútala.

viernes, 8 de abril de 2011

TACONES Y HOMBRES.

Hola, tengo un problema que igual es un poco tonto pero la verdad es que me condiciona. Mido 1.80, trabajo en las oficinas de una empresa mediana como jefa de producción y tengo que ir bien vestida todos los días. La mayoría de mis compañeros y compañeras son de mi estatura o menos, a mí me gustan los tacones altos, y cuando me los pongo soy más alta que los hombres de mi empresa. A mis compañeras no les importa nada, pero noto que a ellos sí, y que evitan ponerse a mi lado cuando esta diferencia se pone de manifiesto. Y ayer, uno se atrevió a decirme que los tacones altos dan mala imagen para trabajar. ¿A usted qué le parece?

Hola. Hay varios conceptos aquí. Por un lado, habría que definir a qué llama usted tacones altos. Como norma general, altos comienzan a ser cuando sobrepasan los 8 centímetros. Por debajo de esa altura digamos que los consideramos normales. Ahora bien, no es lo mismo que usted se ponga 10 centímetros de tacón a que me los ponga yo, que mido 1.50. Supongo que si yo trabajara en su empresa y estuviera en su puesto, a sus compañeros no les molestaría que yo llevara 10 centímetros de tacón.

Por otro lado, depende de qué tipo de zapato lleva ese tacón. Un tacón de aguja obviamente parece más apropiado para otras ocasiones, mientras que un tacón ancho aún de la misma altura es menos llamativo y más discreto.

No hablamos de comodidad puesto que cuando se acostumbra a llevar tacones, éstos resultan tan cómodos como cualquier otro calzado.

Y tendríamos que considerar con qué tipo de ropa complementa su calzado. Si es ropa casual, de tipo ejecutivo, discreta y adecuada para ir a trabajar, un zapato de tacón tipo salón es totalmente procedente.

Ahora bien, si su ropa es atrevida, ajustada, con escotes o faldas cortas, un tacón alto y estrecho... a la vista de los demás quedará distorsionada su imagen supuestamente eficiente y trabajadora. Tenga presente que determinados elementos del vestuario femenino tienen una tradición fetichista de mucho peso, léase tacones, ligas, medias, etc. y ese fetichismo está culturalmente muy arraigado en la mente masculina, haciendo difícil en muchas ocasiones que los hombres puedan separar las churras de las merinas.

Le aconsejo la lectura de este artículo donde hablábamos con otra ejecutiva que tenía problemas similares al suyo.

Los perjuicios sociales tienen mucho peso todavía, y más en determinados ambientes donde la igualdad entre sexos no ha llegado a su momento mejor. Si hace usted un repaso objetivo de su imagen personal en conjunto, y la encuentra equilibrada, profesional y sobre todo positiva, podríamos concluir que a sus compañeros lo que realmente les molesta es que sea usted más alta que ellos... si tiene usted una compañera lo suficientemente cómplice, que sea más baja que usted, pídale que se vista un día como suele hacerlo usted, y se ponga unos tacones como los suyos.

Prueben a observar la reacción de sus compañeros... y tendrán la respuesta clave.

¡Entonces le ruego que me vuelva a escribir y me lo cuente!

jueves, 31 de marzo de 2011

LOS DOCUMENTOS DE LA PEQUEÑA EMPRESA.

Buenos días. Me han contratado en una pequeña empresa de venta de artículos de ferretería, donde a parte de la venta al público normal, servimos a otras tiendas al por mayor. El caso es que me encuentro con que no hay documentos modelo tales como cartas, tarjetas, sobres, etc. Sólo tenemos los que tienen que ver con la venta, es decir, albaranes, facturas, recibos, etc. Me gustaría, primero para mi comodidad en el trabajo y luego para mejorar y ordenar la oficina, y aportar algo nuevo a mi jefe, hacer una serie de documentos modelo. Le agradecería que me orientara sobre qué datos es mejor poner, qué documentos básicos debe tener una empresa como esta, y si hay otras cuestiones que pueda mejorar. Muchas gracias, me llamo Sandra y soy de Almería.

Hola Sandra, te felicito por tu iniciativa, que seguro será bien valorada por tu jefe, siempre y cuando no le cueste dinero...  Así que, vamos a trabajar sobre el supuesto de que sólo tenga que comprar la materia prima (papel de diferentes tamaños, sobres...) cosa que ya estará haciendo pues con total seguridad habrá de escribir de un modo u otro. No obstante, como dices que sí existen documentos de venta y de contabilidad, tal vez una negociación con la misma imprenta que se los haga no elevaría mucho el coste y compensaría sobradamente.

Los documentos básicos que has de tener en la oficina son:


  • Cartas (con el anagrama, logotipo, dirección postal, dirección electrónica, página web si la hay, teléfonos...)
  • Sobres (con el anagrama y mínimo el teléfono y e-mail y población en el anverso)
  • Tarjetas para notas (con el anagrama o logotipo es suficiente)
  • Tarjetas corporativas (con los mismos datos que las cartas, pudiendo personalizarlas sólo para tu jefe con su nombre y cargo o bien sólo con los datos empresariales, aunque siempre es conveniente identificar a una persona física que facilite el contacto)
  • Notas telefónicas polivalentes (para los recados telefónicos y que sirvan para transmitir cualquier tipo de mensaje a tu jefe, o al resto de empleados)

Y por supuesto unificar las etiquetas de los archivos, y cualquier elemento que haya de colocarse en lugar visible y que haga referencia al trabajo de la empresa. Doy por hecho que las etiquetas de precios, de productos, etc., sí están contempladas ya.

En cuanto a la distribución y colocación de los datos empresariales en las cartas, entra bastante tu creatividad y el gusto de tu jefe, pero sí habrás de tener dos tipos. Por un lado, un papel de mejor calidad para comunicaciones firmadas por tu jefe y que sean de alguna relevancia, y otro papel más común para los escritos habituales.

Estas cartas, puedes imprimirlas tú directamente a partir de un modelo que elaborarás y tendrás en tu ordenador, o si lo consigues, que te las diseñen e impriman en la imprenta, cosa especialmente útil si hablamos de los sobres (que a veces plantean dificultades de impresión según el equipamiento ofimático que tengamos) y porque tendrán que ser de la misma calidad que las cartas que vayan a contener.

Como apunte, has de tener el cuenta el respeto al anagrama de la empresa, su composición, colores y tamaños proporcionales... cuestiones que forman parte de la identidad corporativa de la empresa, y donde entraría también la señalética, publicidad, folletos... y que requerirían mucho más tiempo para explicar.

Un saludo y enhorabuena por tu visión de empresa.

jueves, 24 de marzo de 2011

CONSTRUIR Y VISUALIZAR. ¿SABEN NUESTROS POLÍTICOS DISCURSEAR? ¡¡¡ HACIA LA VICTORIA !!!



"El político debe hablar y obrar muchas veces sin haber pensado ni leído". 
Thomas Macaulay.(1800-1859) Historiador y político británico.

Thomas Macaulay fue un niño superdotado. Debido a su singular carácter, no dio muestras de saber hablar en sus primeros años y permaneció callado; sin embargo, un día una invitada le volcó encima una taza de té muy caliente y ante sus disculpas el niño respondió en perfecto inglés:
"Gracias, señora, el atroz dolor se ha calmado un poco".

¿Cómo transmitimos a los demás lo que hay en nuestra cabeza? ¿Somos capaces de despertar emociones e ilusionar a los demás con nuestros proyectos? ¿Cuál es nuestro vocabulario?.


Nuestra capacidad para comunicar es fundamental cuando queremos ilusionar. Eso se traslada a nuestra vida personal, profesional y mucho más aún, en la política. Si no somos capaces de despertar emociones cuando exponemos nuestros proyectos, difícilmente conseguiremos la empatía de nuestros escuchantes, destinatarios o posibles votantes. Podemos ser magníficos políticos y trabajadores extraordinarios, pero si no sabemos contagiar, transmitir... no hacemos nada. La voz, el timbre, la entonación, la dicción.... son complementos de primera línea al discurso, pero más aún lo es el contenido. ¿Qué decimos? ¿Qué queremos? ¿Cómo lo exponemos?

Muchos políticos son arengadores y no oradores. La oratoria es la capacidad para transmitir las emociones y hacer que éstas se despierten con la misma intensidad en quien nos escucha. Desgraciadamente, muchos políticos son asesorados en el sentido de que lo importante es exponer resultados, números, esquemas de proyectos futuros... creyendo que por el sistema de comparación con el contrincante se obtienen más ventajas en función de más enumeraciones.