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miércoles, 6 de noviembre de 2013

LA FORMACIÓN FINANCIERA DE LOS NIÑOS.

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Ya he dicho otras veces cuánto me interesa la formación social de los niños y jóvenes, y mi opinión de cómo la sociedad ha ido paulatinamente abandonando este aspecto fundamental de la persona, centrándose más en los conocimientos intelectuales.

Hace tiempo que tengo en la carpeta de “ver y leer” el texto de “La educación encierra un tesoro”, informe de la Comisión Internacional sobre la Educación para el Siglo XXI, que presidida por Jacques Delors se presentó a la UNESCO en los años 90.

Lo he estado releyendo, y es impresionante ver cómo está de plena actualidad. En estos tiempos que sufrimos, de gran crisis económica mundial, (más o menos manipulada, impulsada o conducida), y con la serie de debates y reflexiones sobre qué nos ha llevado a esta situación, es absolutamente incuestionable que uno de los grandes errores del ser humano es menospreciar la educación en cualquiera de sus vertientes, y en este caso especialmente, la educación financiera en los niños.

La educación encierra un tesoro, de muy recomendable lectura, en su segunda parte describe los pilares de la educación, que concreta en cuatro:
  • Aprender a conocer
  • Aprender a hacer
  • Aprender a convivir
  • Aprender a ser

lo que demuestra que claramente la educación intelectual comienza en la educación personal. Este informe, que desarrolla todos los aspectos posibles que inciden en la formación de la persona, analiza y propone una educación transversal, a lo largo de toda la vida y de cómo han de adaptarse métodos y contenidos a las diferentes etapas del crecimiento.

Esto ha traído a mi memoria, la famosa frase de Ortega y Gasset "el hombre y sus circunstancias", y por asociación de ideas, a mi amigo Juan Casamayor, s.j., que siempre añadía "y lo que el hombre hace con esas circunstancias".

De modo que, una vez que conocemos, hacemos, convivimos, y somos, ¿qué hacemos con lo que poseemos, con lo que materialmente tenemos? Las circunstancias son diversas para cada uno, pero todos debemos hacer algo con ellas, y de nuestra formación dependerá el sentido y la inclinación que les demos.

Así que no puedo estar más de acuerdo con la propuesta sobre el 5º pilar en que debería basarse la educación, que hace María Inés Sarmiento Díaz en su libro "Cómo facilitar el despertar financiero en los niños y niñas: APRENDER A TENER".

En esta sociedad del primer y segundo mundo, consumista y basada en el dinero, es fundamental dedicar un importante espacio de atención a cómo enseñamos a nuestros niños a relacionarse con el dinero. Poco tengo que añadir, más que copiar íntegramente la presentación del libro de María Inés, Psicóloga, en el que hace interesantísimas propuestas destinadas a padres y educadores en este importante aspecto de la vida moderna y que comparto al cien por cien:

Aprender a tener, entendido como el aprendizaje que facilita que las decisiones y los comportamientos asumidos por una persona en relación con los recursos que posee, generen bienestar e incrementen no sólo su calidad de vida, sino la calidad de vida de las personas que la rodean. Aprender a tener dinero, implica tomar decisiones y elegir comportamientos económicos que generen bienestar personal y social.

Los seres humanos recibimos una serie de recursos desde que nacemos hasta que morimos: recursos personales (físicos, mentales, emocionales, espirituales, etc.), recursos naturales, (sociales, institucionales, materiales), etc. y dentro de los recursos materiales está el dinero.

Llama la atención que muchas personas que tienen recursos, por desconocimiento, por descuido o deliberadamente, no los aprovechan, no los valoran e incluso sus acciones provocan su deterioro, destrucción y extinción. Por ejemplo podemos preguntarnos por el número de especies ya extintas o en vía de extinción, por causa de las acciones del hombre que no Sabe Tener. Si las personas no Aprendemos a Tener, difícilmente podremos dejar a las generaciones futuras un mundo mejor que el que recibimos.

El dinero, como recurso, es un instrumento que permite al ser humano satisfacer sus necesidades, al ser cambiado en el presente o en el futuro, por algo que requiere o desea, sea un bien (alimentos, juguetes, herramientas, máquinas, vivienda, etc.) o un servicio (educación, salud, transporte, etc.). Como dicen Cloé y Claudio Madanes “…con dinero podemos comprar tiempo para disfrutar de la belleza, el arte, la compañía de amigos, aventuras... Podemos ayudar a los que amamos y garantizar a nuestros hijos mejores oportunidades... Es un instrumento de justicia con el que podemos reparar el daño que causamos a los demás… También, por dinero, las personas pueden tener problemas: Preocupaciones financieras, sufrimiento, peleas con los seres queridos… El dinero penetra todos los aspectos de la vida humana y hoy es la energía que mueve al mundo”.

Se le ha dado al dinero tal importancia, que muchas personas sacrifican principios y valores para obtenerlo (roban, matan), o lo acumulan sin un propósito de intercambio (tener por tener), o lo utilizan como un medio para expresar poder (el poder de corromper). Problemas de nuestro país como corrupción, pobreza, narcotráfico, violencia, entre otros, se relacionan con individuos que, al no Aprender a Tener, colocan el dinero en un pedestal, lo buscan como un fin más que como un medio y le dan tal valor que terminan siendo controlados por el dinero en lugar de controlarlo ellos.

Aunque el dinero ocupa un lugar importante en el mundo actual, sorprende que a nivel educativo no se dediquen ni el tiempo ni el espacio, para enseñar a los niños y niñas a Aprender a Tener. En la medida en que las entidades educativas y las familias, asuman la formación financiera de manera intencional e integral, orientando a los(as) pequeños(as) para que desarrollen actitudes, valores, conocimientos, y comportamientos financieros prósperos, en esa medida, comenzaremos a sembrar el cambio que permita el día de mañana, contar con adultos financieramente independientes, los cuales administren los recursos propios y ajenos con sabiduría y responsabilidad y quienes le den más importancia a la prosperidad que a la riqueza.

¿Qué aspectos debemos incluir al brindar una educación financiera a los niños y niñas?

Ya se han mencionado algunos aspectos que son importantes de abordar en una educación financiera, entre ellos, las actitudes, los valores y los comportamientos económicos. Además de los anteriores es básico trabajar procesos cognitivos, y un conjunto de conocimientos económicos que les permitan a los niños y niñas comprender conceptos financieros claves.

Las actitudes se aprenden, se forman y pueden modificarse. Se abordan con vivencias afectivas más que mediante métodos racionales basados en el conocimiento. Es importante fomentar actitudes positivas hacia la riqueza y lo financiero y trabajar sobre las actitudes que evitan la prosperidad económica de las personas.

Aprender a Tener implica además de adquirir conocimientos financieros, vivir valores que permitan manejar las finanzas con sabiduría.

Brindar una educación financiera a las personas, desde que nacen, es un proceso gradual que puede generar altos dividendos en el crecimiento económico, en el desarrollo humano y en el bienestar de una familia, de una sociedad y de las naciones. Está en manos de las familias y de las instituciones educativas iniciar este proceso.

(María Inés Sarmiento Díaz es Psicóloga y autora del libro: "Cómo facilitar el despertar financiero en los niños y niñas", Bogotá: Editorial El Manual Moderno, 2005).


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domingo, 15 de mayo de 2011

PROTOCOLO Y EDUCACIÓN SOCIAL PARA JÓVENES.

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Aquí están los jóvenes con los que hemos compartido toda una semana de protocolo social. Han demostrado mucho interés en aprender, porque son conscientes de cómo puede ser útil esta vertiente de la vida de cara a su futuro, y de cómo el desarrollo de sus habilidades sociales y el perfeccionamiento y ampliación de sus recursos personales, resultan un elemento altamente positivo en la mejora de sus relaciones y en el futuro cercano, también en el mundo laboral.




Mis felicitaciones para ellos y para el Colegio Ángel de la Guarda por la educación cuidada y llena de valores que les imparten. Y un abrazo, son magníficos.



domingo, 13 de febrero de 2011

A PARTIR DE MAÑANA Y HASTA EL JUEVES 17 DE FEBRERO, EVENTO Y GESTIÓN COMPARTIRÁ LA SEMANA CON LOS PADRES Y PROFESORES DEL COLEGIO ÁNGEL DE LA GUARDA.

Desde hace varios años, Evento y Gestión imparte cursos de Protocolo Social a los niños de 5º de Primaria y de 4º de ESO del Colegio Ángel de la Guarda, en Alicante, a través de sus programas "Comer bien, no es comer mejor" y "Elige tus diferencias".

Mañana lunes, 14 de febrero y hasta el jueves 17, comenzamos una nueva experiencia: Junto a padres y educadores pasaremos unas horas haciendo un recorrido por el protocolo social, las habilidades sociales y la imagen personal.

Trabajar de forma integral la educación de los niños pasa por la participación activa de quienes forman parte de su círculo inmediato, y es una aspiración profesional que por fin se materializa.

Todos, desde un mismo punto de partida, trabajamos por revalorizar y traer de nuevo a la actualidad lo que realmente da valor añadido a una persona, que es, sin duda, la recuperación de los valores personales en el trato social y en la relación con los demás, único modo de construir una sociedad positiva. 

El saber ser, saber estar y saber dar, es hoy, más que nunca, una necesidad fundamental para nuestro hijos, y en esa tarea debemos comprometernos. El AMPA y la dirección del Ángel de la Guarda es un ejemplo de ello.

jueves, 27 de enero de 2011

CURSO DE PROTOCOLO SOCIAL PARA PADRES Y EDUCADORES EN EL CENTRO ESCOLAR ÁNGEL DE LA GUARDA.




Entre el 14 y el 17 de febrero próximos, Evento y Gestión impartirá un Curso de Protocolo Social a los padres y educadores del Colegio Ángel de la Guarda, de Alicante.


El Curso se enmarca en la continuidad y consolidación de la colaboración entre EyG y el Centro Escolar, que comenzó hace varios años a través de la impartición de los Cursos de Educación Social para niños y jóvenes, Comer Bien No Es Comer Mejor, y Elige tus Diferencias. Éste último, dirigido a alumnos de 4º de ESO, tendrá lugar la semana del 9 de mayo próximo.

viernes, 10 de diciembre de 2010

EL OTORGAMIENTO DE LA CARTA DE CIUDADANÍA O EL "BAUTISMO CIVIL".

Me han pedido que organice un bautismo civil. Los padres no son creyentes, pues a pesar de haber sido bautizados en su momento, y pertenecer a una familia católica, uno de los padres no ha sido educado en la fe y el otro no es creyente. 

Esta decisión sin duda, muestra coherencia, lo que es de alabar. En la primera entrevista que he mantenido con los padres, hemos estado de acuerdo en que lo primero que debíamos hacer era eliminar la palabra bautismo. Esta es una denominación que pertenece al Sacramento, y no es el caso.  

Carta de Ciudadanía del Iltmo. Ayuntamiento de La Bañeza, León.

Se trata, en esencia, de la celebración por la llegada de un niño, y su incorporación a la sociedad. En una bienvenida de este tipo, la filosofía es que la comunidad recibe al niño y se compromete a velar por sus necesidades y a satisfacerlas. Es la filosofía del Sacramento, en el que a través del Rito, se acoge a la criatura en la comunidad religiosa y ésta se compromete a protegerle y educarle en la fe. Viene a ser lo mismo pero sin la connotación religiosa.

La primera ceremonia de este tipo en España, se celebró en el año 2004 en Igualada, Barcelona, aunque no es ninguna novedad en el mundo. El bautismo civil es una vieja tradición republicana francesa, y la primera vez que se llevó a cabo fue en Estrasburgo en 1790, en tiempos de la Primera República y como protesta a lo establecido por la religión.

Con las conexiones que mantiene con las bodas civiles, en esta acogida del niño se utilizan textos oficiales del Código Civil, de la Carta de los Derechos del Niño de la Onu, de los derechos de los niños recogidos en la Constitución Española; también pueden leerse artículos de la Convención de los Derechos del Niño y por supuesto intervenciones familiares, normalmente de los padres.

Se redacta un documento en el que se recoge la imposición del nombre, se lee la carta de la Ciudadanía, (especie de Acta de la celebración) que se firma posteriormente por los presentes. 

Lo adecuado, es que este acto se celebre en el Ayuntamiento correspondiente, que habrá de tener establecido un protocolo de esta ceremonia, al igual que lo tiene para las bodas civiles. 

En este protocolo se recogerá que la ceremonia civil de Otorgamiento de Carta de Ciudadanía es un acto de bienvenida a la comunidad que reconoce como ciudadanos y ciudadanas de pleno derecho a los niños y niñas, expresando el compromiso de madres, padres y Ayuntamiento por defender la condición de los mismos como ciudadanos libres e iguales en derechos y deberes.

El Otorgamiento de Carta de Ciudadanía tiene carácter civil y laico, no tiene valor legal ni por supuesto presupone ningún privilegio o preferencia del niño en el acceso a los distintos servicios municipales. 

El Ayuntamiento debe tener un Registro de Otorgamientos de Carta de Ciudadanía  a los únicos efectos administrativos internos y servirá para acreditar, en su condición de Acta, el lugar y día de la celebración de la ceremonia.

Este Registro de Otorgamientos estará sujeto a la Ley Orgánica de 15/99 del 13 de diciembre de protección de datos de carácter personal, y para poder formalizarse los padres habrán de presentar el correspondiente certificado de empadronamiento del Ayuntamiento donde resida el niño con su familia.

En mi opinión, el acto debería estar presidido por el Alcalde o Concejal en quien haya delegado, quien hará la introducción  sobre la importancia de la participación en la vida civil y la educación en los valores de la paz, dignidad, tolerancia, libertad, igualdad y solidaridad... Se dará lectura, como he dicho antes, a los artículos de la Convención de los Derechos de la Infancia, la Carta de los Derechos de los Niños de la Onu y el artículo de la Constitución Española que hace referencia a la protección infantil y el derecho a la educación. 

Los padres, invitados o padrinos podrán dar lectura a algún poema, discurso, o lo que deseen. A continuación, la autoridad que presida o bien los padres, manifestarán el nombre que eligieron para el niño y así se hará constar en el Acta.

El Alcalde o Concejal harán una sencilla advertencia sobre el compromiso que los padres adquieren en este acto respecto a la educación en sociedad de su hijo, y las obligaciones legales que les unen.

Adornado con la música que se elija, y los ornamentos adecuados, firmando todos el Acta se dará por finalizada la ceremonia, a la que le seguirá una invitación a comer, con actividades especiales para los niños, pues existen varios de edades similares en la familia. El vestuario es el normal para un acontecimiento social celebrado por la mañana, y menos estricto que en un bautizo religioso.

Dar acogida a un recién llegado siempre es una muestra de respeto y cortesía, y como anfitriones, prima nuestro deseo de que el recién llegado no se arrepienta de haber venido. Por lo tanto, está bien celebrar esta ceremonia, pero entiendo que hemos de darle la apariencia laica que requiere, y alejarla totalmente de cualquier connotación religiosa y por supuesto de las polémicas fútiles y baldías.

En Alicante, la primera ceremonia de bienvenida a un niño tuvo lugar en abril de este año, pero no se celebró en instalaciones municipales ni contó con el reconocimiento oficial del acto. Tal vez la celebración oficial de estas ceremonias saturen la vida municipal y no tengan mucho sentido si las incardinamos en la vida diaria, ¡pero hay tantas cosas que sobran en la vida municipal!. Soy partidaria de que aquellas iniciativas que provienen de los ciudadanos nacidos en su ciudad y que supongan un reconocimiento a su condición de, en este caso, alicantinos, deben ser apoyadas dándoles un contexto idóneo y dotándolas de los medios mínimos necesarios que les otorguen dignidad.

Al fin y al cabo, la democracia es eso, que todos puedan expresar y desarrollar libremente  y dentro del orden establecido, sus deseos y preferencias como ciudadanos. Son los Ayuntamientos los que deben crear y regular un Registro donde tenga cabida el Otorgamiento de la Carta de Ciudadanía, puesto que, aunque no tenga validez legal a otros niveles, hay que recordar que tampoco el bautismo religioso lo tiene, pues el niño queda "oficialmente" reconocido mediante su inscripción en el Registro Civil, y no a través de la ceremonia religiosa. Y convendría recordar también la parafernalia innecesaria con que los católicos rodeamos al Sacramento del Bautismo.

Al igual que los matrimonios civiles, también los bautizos civiles acabarán convirtiéndose en breve espacio de tiempo, en una ceremonia socialmente aceptada.

Es, en definitiva, la libertad de elegir de las personas, y es en la cuna de la libertad donde deberían nacer todos los niños.

jueves, 4 de noviembre de 2010

K-DARSE A DORMIR EN CASA DE LOS AMIGOS.

Hola, tengo 14 años y mi madre me ha dixo ke te pregunte  como tengo que portarme cuando me kdo a dormir en casa de mis amigos. Yo creo ke lo hago bien pro no estoy seguro.

Hola. Puedo darte unas pistas para que a la vista del tipo de relación que tengas con la familia de tus amigos, sepas cómo comportarte. En general, lo más correcto sería:

- Saludar a la familia de nuestro amigo tanto al entrar, como en las salidas durante nuestra estancia en su casa.

- La madre o el padre de nuestr@ amig@ agradecerá un pequeño obsequio para agradecerle la atención que nos tendrá que mostrar (no olvides que tener un huésped en casa inevitablemente exige más trabajo en la casa). Puedes llevarle unas flores, unos bombones, velas perfumadas…

- Mantendremos nuestro cuarto y nuestras cosas recogidas.

- No pasearemos por la casa en pijama y/o sin asearnos.

- No abriremos puertas si no sabemos qué habitación es.

- Colaboraremos en las tareas domésticas: poner y quitar la mesa, hacer algún recado…

- No nos entrometeremos en los asuntos de la familia, ni en las discusiones, ni en las peleas entre hermanos.

- Respetaremos las costumbres y los horarios.

- Al irnos, daremos las gracias por habernos acogido y nos despediremos de toda la familia.

Recuerda que te reciben según te presentes, y te despiden según te comportas.

Saluda a tu madre!!

jueves, 21 de octubre de 2010

LOS NIÑOS NO SON PERSONAS.

Para la mayoría de los padres y madres, los niños no son personas. Pasada la época de bebés (en que son irresistibles y se les consiente todo), parece que pasan a convertirse en trozos de mármol que hay esculpir. A nuestro gusto, claro está, y sin miramientos especiales. Muchos padres creen que su amor está por encima de todo, por supuesto, y no tienen en cuenta la condición del niño como sujeto individual, como prójimo. Y no se trata a los niños con la misma cortesía con que lo haríamos con otro adulto.

La coherencia entre lo que se piensa, se hace, y se dice, sin duda proporciona elegancia al individuo y genera respeto por parte de los demás.

Hoy día, en que yo misma soy madre, muchas veces me he encontrado en esa disyuntiva. Le gritas tú pero no quieres que el niño lo haga. Le previenes sobre el peligro de hablar con desconocidos, pero le pides que salude a extraños. Le alertas sobre los abusos sexuales, pero le obligas a besar a todo el mundo. Le exiges amabilidad y les das órdenes ... El equilibrio entre la realidad y lo deseable, la oportunidad de los comportamientos y su conformidad con el entorno, forman parte indiscutible del saber estar. La tolerancia con los errores y/o dificultades del otro es el mejor ejemplo de lo que es generosidad.

Si pretendes enseñar cortesía, hay que ser cortés. No se puede ordenar recoger los juguetes. No se puede abanderar generosidad y no ofrecer nuestra ayuda. No se pueden atropellar los tiempos que los niños miden de otra forma. Decir “recoge tus juguetes, por favor. ¿Quieres que te ayude?” es sin duda la mejor forma de instruir en la cortesía. Y si queremos que lo tenga hecho a las ocho, tendremos que empezar a pedírselo a las siete y media y recordárselo alguna vez más. Con el tiempo, esa media hora se irá reduciendo poco a poco.

Si quieres aleccionar sobre algo, debes ser humilde. Reconocer que no se sabe todo, y que nos equivocamos, es el primer antídoto para que no se nos reproche una ignorancia o una contradicción. Pedir perdón a nuestros hijos reconociendo que hemos hecho algo incorrecto, nos reviste de humanidad y proximidad, es decir, de sensibilidad.

La autenticidad es un complemento imprescindible. Una persona que pretende hacer gala de una urbanidad y cortesía artificiales y aprendidas, como quien monta a caballo sin saber hacerlo, no conseguirá más que aparecer como una patética imagen falsificada.

Coherencia, cortesía, amabilidad, delicadeza, respeto, corrección, autenticidad y tolerancia conforman, en definitiva, el saber estar, la urbanidad, que debe ser igual a persona. Y no se puede adquirir como conocimiento intelectual. Es un conjunto de objetivos y conceptos que se van difuminando convirtiéndose en parte de nuestra forma de ser, interiorizándolas de tal modo que dejamos de tener conciencia de ellas, haciéndonos imposible el actuar de otra manera.

Construir una sociedad en la que se conviva en armonía y confiadamente es una experiencia individual, un aprendizaje continuo, una concesión a las necesidades del otro y un control de las propias. Diría que es una buena excusa para usar a nuestros hijos como conejillos de indias, aunque sea por propia vanidad. Nada nos complace más que oír decir a los demás “que bien le han educado sus padres”. Esta es la recompensa que nunca mencionó la madre Joaquina María, a quien, a pesar de todo, recuerdo con gran cariño.

MONJAS, MODALES, ADULTOS E INCOHERENCIA.

Claudina Thevenet, fundadora de la
Congregación Jesús-María
En mis primeros años de colegio, con mis queridas "madres" de Jesús María, una vez a la semana teníamos clase de “buenos modales”. Nos la daba una monja uraña y tosca, nada cariñosa, que sentenciaba más que enseñaba. Las monjas eran lo más cercano a Dios, junto con el cura y el médico. Nunca había que cuestionarles nada, porque según ella misma decía, era de mala educación que los niños preguntaran.

Pero en aquella clase se aclararon los motivos y significado de aquel letrero. Me sentí extremadamente culpable por mi falta de urbanidad, y experimenté un sentimiento nuevo, que hoy sé que era el del ridículo. Lo había hecho por primera vez, delante de todo un autobús lleno de gente, que debió haber pensado de mí lo peor.

En aquellas clases la madre Joaquina María nos aleccionaba sobre lo que eran los buenos modales y la urbanidad. Ella decía que para ser una niña educada, había que ir siempre limpia y aseada de cuerpo y vestido, ser ordenadas en nuestras cosas, sonreír a los adultos, besarlos al saludar, dejarles pasar primero, quedarnos los últimos para todo. No teníamos que correr, gritar ni decir palabrotas. Debíamos pedir las cosas por favor y dar las gracias. Debíamos saber esperar, ser pacientes y no molestar a los adultos en sus quehaceres ni conversaciones. Teníamos que ayudar a nuestras madres en la casa, ofrecernos a ayudar a los ancianos, no pelearnos con los otros niños. Y sobre todo, ser solícitas, obedientes, y tener espíritu de sacrificio, ya que según ella, cuanto más nos costara hacer todo eso, mejores niñas seríamos y más mérito tendríamos. Y si no lo hacíamos, nadie querría nuestra compañía y no seríamos queridas. Nunca nos habló de recompensa alguna.

En fin, que cuando acababa la clase todas sentíamos unos deseos casi convulsos de que la vida nos proporcionara esas oportunidades que hicieran posible que forjáramos nuestro espíritu y consiguiéramos adornarnos con unas virtudes que a lo que se veía, eran la propia recompensa a nuestro esfuerzo.

No pretendo hacer una crítica sobre cuestiones propias de una época en que sencillamente las cosas eran así, pero sí me quedaron ideas que al pasar del tiempo, con la madurez y la experiencia, al cultivar el criterio personal y las repetidas ocasiones de practicar las enseñanzas de la madre Joaquina María, -no siempre de forma afortunada-, he podido ir identificando.

La primera es la coherencia. Los adultos somos estandarte de la incoherencia. No pueden enseñarse ese tipo de cosas como lo hacía la madre. No puedes decir que hay que saber escuchar, cuando no dejas preguntar. No puedes exigir sobreesfuerzos impropios al otro. No correr y no gritar es imposible para los niños porque es “inherente al cargo”. No debes impedirlo; pero sí puedes enseñarles cuándo sí y cuándo no. Es el respeto esencial a la condición de la otra persona.

martes, 17 de noviembre de 2009

COMER BIEN, NO ES COMER MEJOR.

En los últimos años experimentados profesionales han trabajado intensamente en una formación complementaria que dotara a nuestros hijos de mayores capacidades para afrontar su futuro óptimamente. De esta manera, se ha ofrecido a los niños y jóvenes una formación nutricional, medio ambiental, informática, musical, deportiva… pero sin embargo, se ha descuidado sobremanera una formación específica en educación social y buenas maneras.

Se ha demostrado con el tiempo, que una mayor oferta formativa de carácter intelectual no ha impedido que nuestros niños y jóvenes estén inmersos en la actualidad en un mundo dominado por la televisión, las consolas, internet… que unido al escaso tiempo compartido con la propia familia ha hecho que poco a poco se vaya consolidando en ellos una sensación de que todo vale y está bien, que lo importante es el resultado egocéntrico, olvidando lo más básico en la vida de las personas: la educación y los buenos modales.

Para ayudar a recuperar la importancia del saber ser y estar en las relaciones sociales, y su relevancia en el óptimo ambiente escolar y familiar, hemos desarrollado un Programa Integral de Educación Social para niños de 2º ciclo de Educación Primaria, que consta de dos Unidades Didácticas desarrolladas con los modernos medios audiovisuales que tanto gustan a los niños.

El Programa está dirigido a los alumnos de 5º y 6º de Educación Primaria, y pretende:
  • Despertar el interés por los buenos modales en la mesa como fuente de satisfacción.
  • Diferenciar los comportamientos adecuados e inadecuados en la mesa.
  • Identificar y reconocer los diferentes utensilios de la mesa en la comida.
  • Enseñar y entrenar en el uso correcto de dichos utensilios.
  • Valorar la relación entre la alimentación y el cuidado del cuerpo.
  • Con estos objetivos conseguimos desarrollar, apoyar y fortalecer las actitudes positivas en la mesa, como parte de la formación integral del niño, al tiempo que se le dota de habilidades sociales para la vida cotidiana.

lunes, 26 de enero de 2009

EDUCACIÓN SOCIAL PARA JÓVENES.

El futuro está en manos de los jóvenes. Darles una educación que les lleve a ser personas íntegras y ciudadanos responsables, dotados de las habilidades sociales necesarias, contribuye a proporcionarles un futuro dentro de una sociedad compuesta por miembros preocupados por la manera de hacer las cosas, por el modo correcto de estar en los lugares y los momentos.

La televisión, las consolas, el stress, la presión publicitaria, la denigración de ciertos valores tradicionales con el que viven nuestros adolescentes el día a día, hacen que poco a poco se vaya consolidando en ellos una sensación de que todo vale y es lícito, propiciando una ausencia de límites y diversas transgresiones con unas consecuencias negativas para ellos, para sus familias y para el entorno social en que se mueven.

Siendo conscientes de que la juventud ha de tener el compromiso de ser responsable consigo misma y con los demás, sólo con una buena formación en valores como la cortesía, la amabilidad, los buenos modales… se podrá lograr un aprendizaje en la toma de decisiones libres y meditadas, para poder desenvolverse de forma óptima en la vida.

El Programa “Elige tus diferencias”, está dirigido a adolescentes entre 12 y 17 años, divididos en dos módulos para 12-14 años (Módulo 1) y 15-17 (Módulo 2) y su objetivo es dotarlos de las habilidades sociales y recursos personales necesarios, para que puedan desenvolverse de forma positiva aprendiendo a desarrollar su personalidad dentro de las cualidades óptimas para el trato social, así como su promoción académica y laboral.

El Programa tiene como objetivos:

  • Apoyar la formación de los adolescentes en el área de las relaciones sociales.
  • Estimular la interiorización de hábitos que generan el enriquecimiento de la persona (los buenos modales, la cortesía, la puntualidad, el respeto, el aseo personal…).
  • Orientar e impulsar a los adolescentes y jóvenes hacia la observación y la reflexión, en la aplicación de los conocimientos que adquieren.
  • Recuperar la sensibilidad sobre la importancia del saber ser, estar y hacer.
  • Ayudar a poner lo material, lo utilitario, lo prosaico, en el lugar que le corresponde.
  • Fomentar la toma de decisiones libres, meditadas y responsables.
  • Valorar los buenos modales como fuente de satisfacción.

El Programa se desarrolla en 5 sesiones de 1 hora, por cada módulo, distribuídas de acuerdo con el horario lectivo del centro.